Que no falte el Pan y el Vino

Hoy los invito a sumarse a la Masa Crítica de la celebración y emular la Santa Cena para traspasar así la energía del símbolo convirtiéndolo en significado.

La palabra MÍMESIS proviene del latín mimesis y del griego mimeistkai que significa imitación, palabra que hace referencia a la acción de imitar, representar.

Hoy es el primer día de la Pascua, Jueves Santo, en este día la Iglesia católica conmemora la institución de la Eucaristía en la Última Cena.

Hay muchas hipótesis sobre los alimentos que contenía la Santa Cena, algunos aseguran que uno de los platos que se tomaban en la cena durante el reinado de Herodes era la codorniz rellena de carne de cordero, hecha con vino tinto, aceite de oliva, miel de dátiles, pasas de uvas, piñones, salvia, ajo y perejil, mientras que en la época de las Cruzadas eran usuales los pasteles de carne o de miel y almendras.

Aunque no se sabe con exactitud, se conoce que los judíos como base en su comida tradicional tendría que haber sido pan ácimo y cordero.

La familia tradicional andina tiene un principio para respetar los días santos: El jueves santo se come en abundancia, porque el viernes hay que cumplir con el “ayuno y la abstinencia”. El principio, por supuesto, parte del llamado de la Iglesia Católica de hacer el sacrificio de ayunar durante los días que rememoran la crucifixión de Jesús, sobre todo el viernes por lo que este día la costumbre es servir la mesa con los 7 Potajes.

Cabe precisar que el nombre de los Siete Potajes se debe a las siete palabras que pronunció Cristo en la cruz.

Según Diego Rojas Ajmad: “Tanto las familias más acomodadas como las más humildes preparaban, de acuerdo con sus posibilidades, suculentas comilonas en las que destacaban: fiambres, lechones, pavos, corderos, gallinas, pescados, encurtidos, quesadillas e infinidad de dulces. Todas estas delicias, llamadas “siete potajes”, en la mayoría de los casos consistían básicamente en trucha conservada con sal acompañada con sopa de arvejas, arroz, ensalada, cambur verde sancochado, jugo de frutas y dulce de cabello de ángel. Según la tradición, el consumir los siete potajes asegurará el tener comida y prosperidad durante todo el año”.

Cualquiera que sea tu elección, que no falte el pan y el vino en tu mesa, además atrévete a comer con las manos, para revivir la tradición en aquella época se comía con los dedos a la usanza romana y en los cenáculos había siempre numerosas vasijas para lavarse las manos. Era una señal de elegancia tomar los pedazos preparados con las puntas de los dedos, sin ensuciarse las manos.