Equinoccio

Momento en el que la luz y la oscuridad permanecen en perfecto equilibrio. La fuerza del pensamiento positivo en un día de Equinoccio es multiplicadora.

En los equinoccios el Sol sale exactamente por el Este y se pone exactamente por el Oeste, estando en el ecuador justo en el mediodía, durante el equinoccio nuestro cuerpo no hace sombra por unos momentos, y el sol aparenta ser una corona o una aureola sobre nosotros, coronándonos como reyes o iluminándonos. Esto debería ser apreciado como símbolo de vernos sin sombras, sin miedos, dotados de claridad emocional.

Los equinoccios son considerados por las culturas indígenas como un hito religioso, es decir, tal como sugiere la palabra religión – re-ligare – volver a enlazar con “el Creador” o el “Espíritu universal”, la esencia de ser en comunicación íntima con la naturaleza que conecta con la inteligencia universal.

Este es un momento propicio para reflexionar sobre el principio y el final de todo. Recuerda que el apego al pasado impide la llegada de lo nuevo. No tengas miedo al cambio. Recordemos que la naturaleza se recoge y en una aparente muerte, se prepara para descansar y renacer. Los árboles se despojan de sus hojas y nos invitan a soltar lo viejo para poder recibir lo nuevo.

  • Busca una situación difícil que hayas estado evitando y afróntala.
  • Busca encontrarte contigo mism@.
  • Saca las energías que tengas reprimidas
  • Haz catarsis.
  • Plutón finaliza 5 meses de retrogradación, liberando lo perdurable y destruyendo lo transitorio, dándonos la oportunidad de convertirnos en catalizadores para hacer “historia” … ¡Secretos salen a la luz!