Alejandro Magno, el hombre y el mito

Rey Alejandro MagnoSi yo no fuese Alejandro, quisiera ser Diógenes”. Alejandro Magno

Nota: Exclamó eso después de decirle a Diógenes el cínico que pidiera lo que quisiera, y este pidió que Alejandro se moviese a un lado pues le tapaba el baño de sol matutino al que estaba acostumbrado.

Cada día hay en el Universo una estela dejada por la acción de otros seres humanos que al igual que nosotros buscaban la excelencia. Hoy esa  estela o  “semilla del día” fue sembrada por…

Alejandro Magno, rey de Macedonia desde 336 a. C. hasta su muerte. Es considerado uno de los líderes militares más importantes de la Historia, por su conquista del Imperio Aqueménida.

Alejandro ha persistido en la historia y mitos tanto de la cultura griega como de las no griegas. Tras su muerte (e incluso durante su vida) sus conquistas inspiraron una tradición literaria en la que aparece como un héroe legendario, en la tradición de Aquiles. Su educación fue inicialmente dirigida por Leónidas, un austero y estricto maestro macedonio que daba clases a los hijos de la más alta nobleza, quien lo inició en los ejercicios corporales. También se encargó de su educación Lisímaco, un profesor de letras bastante más amable y que se ganó el cariño del Magno llamándole Aquiles y a su padre, Peleo. Sin embargo, a los 13 años, pronto fue puesto al cuidado de Aristóteles, que sería su maestro en un retiro en la ciudad macedonia de Mieza, quien enseñó a Alejandro la política, la elocuencia y la historia natural. Sabía de memoria los poemas homéricos y todas las noches colocaba La Ilíada debajo de su lecho.

“El hombre solitario es una bestia o un dios”

Aristóteles- 384 -322 a. de C. Discípulo de Platón, maestro de Alejandro Magno

“Energía viva que puedes plantar en tu vida”