Confucio: maestro de la humanidad

Confucio“La ignorancia es la noche de la mente, pero una noche sin luna y sin estrellas”. Confucio

Cada día hay en el Universo una estela dejada por la acción de otros seres humanos que al igual que nosotros buscaban la excelencia. Hoy esa  estela o “semilla del día” fue sembrada por…

China celebra el cumpleaños de un hombre tan vasto, casi tan antiguo como ella misma: Confucio, el sabio y filósofo que organizó el Estado y la sociedad chinos.

Tan influyente para esta parte del mundo como Aristóteles para Occidente, Kong Fu Zi, el maestro Kong, rebautizado como Confucio gracias a los jesuitas, es quizá más perdurable que el filósofo griego.

Desde su muerte, en el año 479 a.C., su doctrina ética y filosófica se convirtió en la ideología oficial de los monarcas que gobernaron China durante casi toda su historia.

Y pese a que la revolución democrática de 1911, la comunista de 1949 y, en particular, la cultural de los años 60 calificaron sus enseñanzas de reaccionarias, muchos chinos, aun sin saberlo a veces, viven de acuerdo con las reglas que este contemporáneo de Buda proclamó en sus tiempos.

¿Quién fue Confucio?

Filósofo chino, creador del confucianismo y una de las figuras más influyentes de la historia china. Las enseñanzas de Confucio han llegado a nuestros días gracias a las Analectas, que contienen algunas de las discusiones que mantuvo con sus discípulos. Su pensamiento fue introducido en Europa por el jesuíta Matteo Ricci, que fue la primera persona en latinizar el nombre como «Confucio».

La esencia de sus enseñanzas se condensa en la buena conducta en la vida, el buen gobierno del Estado (caridad, justicia, y respeto a la jerarquía), el cuidado de la tradición, el estudio y la meditación. Las máximas virtudes son: la tolerancia, la bondad, la benevolencia, el amor al prójimo y el respeto a los mayores y antepasados. Si el príncipe es virtuoso, los súbditos imitarán su ejemplo. Gobernante /súbdito, marido/mujer; padre/hijo. Una sociedad próspera sólo se conseguirá si se mantienen estas relaciones en plena armonía. La base de la doctrina confuciana es recuperar a los antiguos sabios de la cultura china e influir en las costumbres del pueblo.

“Estudia el pasado para pronosticar el futuro”.

“Lo escuché y lo olvidé, lo vi y lo entendí, lo hice y lo aprendí”.

“Cuando el objetivo te parezca difícil, no cambies de objetivo; busca un nuevo camino para llegar a él”.