Viendo más allá de lo que los ojos pueden

Max_von_Laue

 

Max_von_LaueUn químico le dice a otro:
– ¿Sabes cuál es la fórmula del agua bendita?
– No ¿Cuál es?
– H Dios O.

Cada día hay en el Universo una estela dejada por la acción de otros seres humanos que al igual que nosotros buscaban la excelencia. Hoy esa  estela o  “semilla del día” fue sembrada por…

Max von Laue, fue un físico alemán, ganador del premio Nobel de Física en 1914 quien desarrolló un método para medir la longitud de onda de los rayos X, utilizando por primera vez, cristales salinos delgados como retícula de difracción, llegando a demostrar que éstos rayos eran de naturaleza análoga a los de la luz, pero no visibles, dado que su longitud de onda es extremadamente corta.

Así mismo, trabajó sobre los diagramas (imágenes simétricas) producidas en las placas fotográficas por los rayos X que han sufrido la reflexión o la refracción en un material cristalino. También investigó en el campo de la teoría de la relatividad.

En 1914 fue galardonado con el premio Nobel de Física por sus descubrimientos de la difracción de los rayos X a través de cristales. Gracias a esto, hizo posible un mejor estudio de la estructura de los cristales (método llamado cristalografía de rayos X).

En su honor se bautizó el cráter Laue de la Luna. El 12 de octubre de 1990 se denominó al asteroide (10762) von Laue en su honor.

Einstein, ya en el final de sus días en 1955, escribió al también físico Max Von Laue: «Mi actividad en relación con la bomba atómica y Roosevelt, consistió únicamente en que, ante el peligro de que Hitler fuese el primero en disponer de ella, firmé una carta al presidente redactada por Szilard. Si hubiese sabido que mis temores no estaban justificados, ni yo ni Szilard hubiéramos contribuido a abrir esta caja de Pandora; porque no sólo desconfiaba del gobierno de Alemania.

«Desgraciadamente, no tuve participación alguna en el llamamiento contra la utilización de la bomba en el Japón. Todo el mérito ha de atribuirse a James Franck. ¡Si, al menos, le hubiesen hecho caso!».

Anécdota

Durante la invasión de Dinamarca por Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, el químico húngaro George de Hevesy disolvió con agua regia el premio Nobel de oro de Max von Laue y James Franck para evitar que los nazis los robaran. Guardó la solución obtenida en un estante de su laboratorio en el instituto Niels Bohr y lo recuperó tras la guerra. Provocó la precipitación del oro y la Sociedad del premio Nobel pudo refundir el premio partiendo del oro original.