Cerezos en flor Japón 2018

La sakura  o cerezo en flor japonés es uno de los símbolos más conocidos de la cultura japonesa. También se nombra sakura a tres especies de plantas del género Prunus.

La flor del cerezo florece durante la primavera. En Japón se realiza el festival de hanami (花見?) en su honor puesto que es su flor más significativa (pero no la oficial, que es el crisantemo); durante este los familiares y amigos se reúnen en los parques con cerezos bajo la sombra de los mismos y, a modo de “picnic”, comparten alimentos mientras celebran la aparición de las flores. El curso académico de Japón empieza justo después del final de la festividad.

Durante el año los árboles de cerezo permanecen únicamente forrados de hojas, y están desnudos en el invierno, pero hacia el inicio de la primavera florecen, decorando los parques con su apariencia de nubes rosadas y blancas.

 Las sakura son un elemento simbólico común en la cultura popular de Japón, donde tienen múltiples significados relacionados. La imagen de los pétalos de estas flores caídos en masa al principio de la primavera, especialmente en abril, simboliza la belleza de la naturaleza y el valor que la fugacidad de la existencia otorga a la vida.
En Japón, los árboles de cerezo son denominados sakura. Las recepciones solemnes, conocidas como Hanami, generalmente son excursiones en donde las personas se juntan para reflexionar sobre la naturaleza efímera de la vida y la mortalidad, debido a que la vida útil de las flores de cerezos es corta. La cultura samurái de Japón también admiraba mucho a esta flor ya se consideraba que los samuráis (al igual que las flores de los cerezos) tenían una vida corta y además porque se creía que la flor representaba las gotas de sangre derramadas en sus batallas. En la actualidad, la flor representa inocencia, simplicidad y primavera.

La floración de los cerezos japoneses o Sakura es todo un acontecimiento natural conocido y apreciado en todo el planeta. La flor del cerezo es un símbolo del renacer, de la propia vida y de su belleza. Cada año, en primavera, miles de personas viajan a Japón para disfrutar del espectáculo natural de estos árboles floreciendo en masa con sus colores blancos y rosas llenos de matices.

También son muchas las familias japonesas que esperan con impaciencia esta época tan especial. Una gran mayoría asiste a los festivales del cerezo en flor que se celebran por todo el país y disfruta del hanami, la arraigada tradición de contemplar estos árboles maravillosos mientras  se comparte un divertido picnic bajo sus ramas florecidas con amigos y familiares.

En algunos de estos enclaves se encuentran los árboles más antiguos de Japón (incluso milenarios), otros concentran cantidades impresionantes de ejemplares (verdaderos “mares” de cerezos en flor) y también los hay que están próximos a áreas históricas o lugares de especial interés.