Afirmación Del Día 03-06-2020

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¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en
cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo” …
El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.

Debido a su destacado brillo, muchas religiones lo han considerado (aún hoy día) un dios, semidiós o un mensajero celestial.

En la mitología egipcia, al dios Shu se le llamaba «Estrella de la mañana».

En su aparición matutina los aztecas lo llaman Tlahuizcalpantecuhtli, «El Señor de la Casa del Amanecer», personificación del mismo Quetzalcóatl.

En la mitología eslava, Lucero del Alba era uno de los dioses Zorya.

En la tradición nórdica anglosajona, es Aurvandil (Earendel).

En la Mitología muisca, Fagua es el Lucero de la Alborada.

En la Biblia aparece varias veces la expresión «Estrella de la mañana», pudiendo tener según la Biblia dos significados. Por una parte, puede designar a Lucifer, el serafín desterrado del cielo, de acuerdo a Isaías 14:12. Por otro lado, puede designar a Cristo mismo de acuerdo a Apocalipsis 22:16, cuando dice «Yo, Jesús, […] soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.» Dicha interpretación encontraría apoyo en los textos de Apocalipsis 2:27-28 (que probablemente esté haciendo referencia a Números 24:17) y 2 Pedro 1:19.

También una antigua tradición católica, compara a La Virgen del Carmen con la estrella de la mañana, llamándola «Stella Maris «(Estrella del Mar), pues esta, según la teología católica, guía con su luz al puerto seguro, que sería Cristo.

En la tradición budista se narra el momento en el que el Buda histórico experimenta su gran despertar como un suceso que ocurre el 8 de diciembre, precisamente al amanecer, justo cuando Buda ve el lucero del alba (Venus).

Las estrellas son agujeros por los que se filtra la luz del infinito.
(Confucio)

El cosmos está dentro de nosotros. Estamos hechos de estrellas. Somos el mecanismo que permite al universo conocerse a sí mismo.
(Carl Sagan)

Las cosas están ligadas por lazos invisibles: no se puede arrancar una flor sin molestar una estrella.
(Galileo Galilei)

La desesperación, un vocablo vacío inventado por personas que no miran nunca las estrellas.
(Monique Proulx)

Mira las estrellas. Los grandes reyes del pasado nos miran desde las estrellas así que, cuando te sientas solo, recuerda que esos reyes siempre estarán ahí para guiarte… Y yo también
(De la película El Rey Leon)

https://es.wikipedia.org/wiki/Lucero_del_alba