5 alimentos que conectan con el cerebro.

Al  cerebro le gusta alimentarse y no solo de libros, al parecer prefiere consumir ácidos grasos omega-3, antioxidantes y fibras para “iluminarse”.

El aguacate, los arándanos, el salmón, la Sardina, los frutos secos y las semillas, son alimentos que conectan directamente con el cerebro por su alto contenido de omegas.

Hoy en Cocinando con los Dioses recomiendo la Sardina no solo por su alto contenido de Omega3 sino por su gran poder vibracional.

Todos los años, en los meses de junio y julio, se da en el sur de África el que está considerado como el mayor movimiento migratorio animal del mundo: el de las sardinas.

Millones de ellas, sin que se sepa aún qué las motiva a realizar tal periplo, se reúnen para hacer un largo viaje que inician en las aguas más frías del sur y terminan en las más cálidas del norte, donde emprenden el camino de retorno.

Semejante masa, que puede llegar a alcanzar unas medidas de varios kilómetros de superficie, no pasa desapercibida por nada ni por nadie, y de ella se benefician tanto delfines, tiburones y hasta ballenas en el mar, como los hombres cuando se aproximan a la costa, o las aves desde el cielo.

Alimento recomendado: Sardina.
Para tomar:
Soda con limón, limonada.

Propiedades de los Alimentos:

La sardina constituye, es uno de los pescados más populares en nuestro país. Pescado azul por antonomasia, por tanto más graso, energético y con más vitaminas liposolubles que el blanco. Las sardinas  frescas tienen un elevado rendimiento nutritivo: contienen proteínas, de agua, vitaminas A, D, B2, B3 y minerales muy diversos, como el sodio, fósforo, calcio, magnesio y hierro. Además destaca por la calidad de su grasa, concentrada en ácidos grasos omega-3, 6, 9 y 24 aumentando su valor nutritivo por ser un tipo de omega difícil de encontrar en un alimento, además de su elevado contenido en proteínas, variedad de vitaminas y minerales.

Entre las vitaminas se encuentran algunas del grupo B (B1, B3 y B12), las cuales permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos La sardina contiene también cantidades significativas de vitaminas A, D y E. En cuanto a los minerales, la sardina contiene fósforo, calcio (más abundante en las sardinas en conserva que se comen con espina), magnesio, potasio, hierro, zinc y yodo.

Todas estas cualidades hacen que ese pequeño pescado sea tan nutritivo y tenga la condición de cuidar nuestro corazón, específicamente gracias al Omega3, además evitan los dolores articulares y reumáticos.