En honor a ti…

Casabe con jengibre

Con los pies sobre la tierraHoy, con la Luna en Capricornio, vamos a poner los pies en la TIERRA. Para ello nada mejor que trabajar los 4 elementos. Ellos están presentes en nuestro cuerpo, en los alimentos y hasta en las actividades que realizamos, son un ingrediente fundamental para encontrar el equilibrio ideal… Veamos cómo podemos alimentarnos según los 4 elementos.

agua y aceiteFuego: jengibre.

Tierra: casabe, cebollín.

Aire: entusiasmo.

Agua: aceite de oliva con una dosis de amor, así se invierte el dicho que dice “como el agua y el aceite”.

Como ya se sabe el agua y el aceite no son muy buenos amigos y no se mezclan. En la imagen se puede ver como un chorro de aceite entra en contacto con el agua sin disolverse, manteniendo bien claras sus fronteras.

Ahora bien, ¿por qué son inmiscibles el agua y el aceite?

El agua disuelve más sustancias que cualquier otro líquido, por lo que se le suele llamar solvente universal, pero existe una familia de sustancias que el agua aborrece y rehuye invariablemente como lo son los aceites. Ni tan siquiera se arrima lo suficiente a una gota de aceite como para mojarla.

La razón de ello se encuentra en lo más íntimo de su ser, en su propia naturaleza. Cada molécula de agua está compuesta por tres átomos: dos de hidrógeno y uno de oxígeno (H2O). La atracción que experimentan entre sí, la fuerza de cohesión que las mantiene unidas, es muy especial: deriva de la polaridad que caracteriza a las moléculas, como si de un montón de minúsculos imanes se tratase, con sus polos negativos y sus polos positivos.

Por su parte el aceite está formado por grandes moléculas integradas por muchos átomos de carbono e hidrógeno, careciendo de átomos de oxígeno. No son en absoluto sustancias polares, no poseen ningún atractivo para tentar a una molécula de agua. Igual sería acercar un imán a un trozo de madera. No ocurriría nada.

Sólo cuando una sustancia esté formada por átomos y moléculas con carga eléctrica (similares a las del agua) podrá llamar su atención. Primero la mojará, la engullirá después y, finalmente, acabará por disolverla.

Así que hoy vamos a sintonizar con Capricornio, vamos a poner los pies sobre la tierra, a razonar un poco sobre la forma en que debemos plantearnos la vida… ¿Qué nos falta para hacer? Plantéate el “derecho al sueño”. Los sueños no son un placer, son un motivo, un impulso, un deseo a cumplir.

Hoy en Cocinando con los Dioses los invito a comer casabe con jengibre, cebollín y un toque de aceite de oliva, con una dosis de amor y entusiasmo. ¡Buen provecho!

Receta del Día

Casabe con jengibre

Casabe con jengibreIngredientes:

  • 2 trozos de Casabe grandes (en casa siempre tenemos trozos como triángulos de 20cm).
  • 2 Cucharadas de cebollín bien picadito.
  • 2 Cucharadas de jengibre rallado.
  • Aceite de oliva.
  • Sal marina.

Preparación:

Precalienta el horno a unos 150 ºC

Toma cada trozo de casabe y colócalos sobre una bandeja para el horno

Espolvoreamos el cebollín, jengibre, aceite de oliva y sal al gusto.

Coloca esto en el horno hasta que se tueste un poco más el casabe y se impregne de todos los sabores, esto tomará unos 5 min.

Ahora si eres más osado(a) y quieres preparar tu propio casabe casero lleno de todo el sabor del jengibre y el cebollín, a continuación te diré como hacerlo, realmente no es tan difícil como pareciera.

Ingredientes:

  • Yuca fresca.
  • Cebollín bien picadito.
  • Jengibre rallado.
  • Aceite de oliva.
  • Sal marina.

Preparación:

Pelamos y lavamos muy bien la yuca.

Rallamos la yuca por el lado más fino del rallador.

Usamos un pañito de algodón y con el exprimimos bien la yuca, para sacarla la mayor cantidad que liquido posible.

Esparcimos esto sobre una bandeja y la colocamos al Sol por unas 2 horas, para que nos ayude a secar la yuca rallada. Luego metemos la bandeja en la nevera como por una hora más. Esto lo hacemos porque la nevera nos ayudará a terminar de sacar la humedad que pueda quedar.

Precalentamos el horno a 150 ºC

Llevamos un sartén antiadherente a fuego medio y esparcimos sobre él una capa fina de la harina de yuca.

Lo dejamos 1 minuto por cada lado o hasta que ambos lados tengan un color dorado pálido.

Ahora coloca en una bandeja de alambre el casabe espolvorea con el cebollín, jengibre, sal al gusto y aceite de oliva.

Lleva al horno por unos 5 a 10 minutos más o hasta que veas el casabe de un tono dorado.

Puedes comértelo así solo, o acompañarlo con lo que prefieras, puedes hacerlos para una fiesta como pasapalos, puedes hacerlos siempre para tener una rica y saludable merienda e incluso puedes desayunar o cenar con ellos. Esta es sólo una de las tantas combinaciones que puedes hacer con este magnífico alimento.

Receta: http://lacocinaenergeticadelulu.blogspot.com/