Liturgia del Martes Santo

En aquel tiempo, Jesús, profundamente conmovido, dijo: «Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar».

Los discípulos se miraron unos a otros perplejos, por no saber de quién lo decía. Uno de ellos, el que Jesús tanto amaba, estaba reclinado a la mesa junto a su pecho. Simón Pedro le hizo señas para que averiguase por quién lo decía. Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó:  «Señor, ¿quién es?».

Le contestó Jesús: «Aquel a quién yo le dé este trozo de pan untado».

Y untando el pan, se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote. Detrás del pan, entró en él Satanás. Entonces Jesús le dijo:  «Lo que tienes que hacer hazlo en seguida».

Ninguno de los comensales entendió a qué se refería. Como Judas guardaba la bolsa, algunos suponían que Jesús le encargaba comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres. Judas, después de tomar el pan, salió inmediatamente. Era de noche. Cuando salió, dijo Jesús:  «Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará. Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros. Me buscaréis, pero lo que dije a los judíos os lo digo ahora a vosotros: Donde yo voy, vosotros no podéis ir».

Simón Pedro le dijo: «Señor, ¿a dónde vas?».

Jesús le respondió: «Adonde yo voy no me puedes acompañar ahora, me acompañarás más tarde».

Pedro replicó: «Señor, ¿por qué no puedo acompañarte ahora? Daré mi vida por ti».

Jesús le contestó: «¿Con que darás tu vida por mí? Te aseguro que no cantará el gallo antes que me hayas negado tres veces».

Juan 13, 21-33 36-38

Un eclipse total de Luna que inaugura el periodo conocido popularmente como ‘cuatro lunas de sangre’ se producirá este Martes Santo, 15 de abril. Se trata del primero de una sucesión de eclipses totales seguidos que ocurrirán en un intervalo aproximado de seis meses entre ellos y que se producirán entre 2014 y 2015. Se caracterizan por el característico color rojo que adquirará el satélite natural de la Tierra.

Ritual para el Martes Santo:

La secuencia de rituales de Semana Santa comenzó con el Romero, hoy parte del ritual continuo el uso ancestral de las hierbas y el incienso para purificar y sanar, en este caso con el Nardo (Conocida también como Tuberosa o Amole), utilizada para promover amor, cariño y salud.

1. Desmenuza una hoja de Nardo y utiliza un mortero para triturarlo con sal marina.

2. En un Recipiente de barro, cerámica o vidrio (o incienciario)  coloca pastillas de carbón, preferiblemente de árbol de oliva, éste lo puedes conseguir en las tiendas Árabes que vendan insumos para los fumadores de Pipas Hookah o Nargileh.

3. Vierte la mezcla de la hoja de Nardo en el recipiente y enciéndelo con un fósforo de madera.

4. Pasea por la casa con el incienso natural, para sembrar amor en todos los ambientes y conservar la salud.

5. Lávale los pies a tu ser querido, de ser posible con esencia o perfume de Nardo.

6. Siembra Nardo o colócala  en frente de tu hogar.

7. No conectes con el valor monetario de las cosas sino con su esencia.

8. Si deseas conectar con la tradición vístete de colores oscuros y escucha música sacra y Cantos Gregorianos.