La lluvia de meteoros es el espectáculo de la noche

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LeonidesLa lluvia de meteoros Leonides estará en su mejor momento mañana antes del amanecer. La Luna está fuera de la vista, así que no interferirá con el espectáculo. A pesar que la lluvia recibe su nombre de Leo, los meteoros pueden atravesar cualquier parte del cielo, así que usted no tiene que mirar hacia el león para verlos.

En muchas películas viejas, raro era el viaje por el sistema solar que no sufriera la amenaza de una lluvia de meteoros, esos grandes y ardientes trozos de desecho que amenazaban con hacer picadillo de la nave espacial.

La realidad es mucho menos dramática. Sí hay enjambres de partículas en el espacio, pero la mayoría son diminutas, así que no suponen gran peligro. Con todo, pueden ser una molestia, y los operadores de los vehículos espaciales toman precauciones durante las lluvias de meteoros más intensas.

Un ejemplo es la lluvia de meteoros leónidas, que alcanza su mejor momento esta semana.

La lluvia ocurre cuando la Tierra cruza la trayectoria del cometa Tempel-Tuttle, que está regada de trozos de roca y de polvo del cometa. Cuando las partículas entran en la atmósfera de la Tierra se vaporizan, formando brillantes estelas de luz.

Sin embargo, fuera de la atmósfera, las partículas se mueven tan deprisa que se convierten en unos buenos proyectiles.

En 2001, una partícula leónida chocó con un telescopio de rayos X en órbita, dañando parte de su instrumental. Dos años después, otra leónida se estrelló en otro telescopio. No llegó a dañarlo, pero el impacto le hizo tambalearse.

Para proteger a sus vehículos espaciales, los operadores los apuntan a veces lejos de la corriente de meteoros, cierran sus compuertas y apagan algunos sistemas. Se trata de que los vehículos están a salvo de los peligros de una lluvia de meteoros.

¡Disfrute del espectáculo!

Fuente: Observatorio McDonald, [email protected]

¿Cuántas veces usted se detiene a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerde el axioma que dice “Como es arriba…es abajo”…

El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.

Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado  nos conecta en un 70%
con la energía del Universo…
Emular
lo observado nos convierte en la energía.