Un Día Como Hoy 14-03-2019

“Estamos en la posición de un niño que entra en una biblioteca llena con libros en muchos lenguajes diferentes. El niño sabe que en esos libros debe haber algo escrito, pero no sabe qué. Sospecha levemente que hay un orden misterioso en el ordenamiento de esos libros, pero no sabe cuál es. Me parece que esa debería ser la actitud de incluso los seres humanos más inteligentes hacia Dios. Vemos el Universo maravillosamente ordenado y obedecemos ciertas leyes, pero sólo entendemos levemente estas normas. Nuestras mentes limitadas captan la misteriosa fuerza que mueve las constelaciones”.
Lo anterior es un fragmento de una frase de Albert Einstein, quien nació tal día como hoy en 1879, las energías planetarias nos siguen enviando mensajes, pequeños fragmentos del patrón universal que solo un Dios pudiese comprender.
Hay una conocida historia de un naturalista que luego de regresar de expedición consigue un águila en su gallinero sin concepto de su realidad. Cuando el naturalista toma el águila y la impulsa a volar, el ave tan solo saltó en el suelo como una gallina. Fue solo cuando en el tercer día que el naturalista llevo al águila a la cima de una montaña y lo elevo a los vientos que con un grito de triunfo el águila voló.
Hermes Trismegistro dijo “¿Acaso no sabéis que sois dioses?” y en la Salmos 82:6 “dice: Vosotros sois dioses. E hijos todos vosotros del Altísimo”.
¿Cuánto tiempo tenemos viviendo como el águila en el gallinero, imponiéndonos nuestras propias limitaciones? Si bien es verdad que el patrón universal solo puede ser comprendido por un Dios, eso no significa que tú no lo puedas comprender.