Todo lugar deja huella en nuestras vidas

flores-de-bach-dr-edward-bach1“Cada lugar tiene sus colores, sus perfumes, sus vibraciones, y el lugar que se ve nacer deja una huella en nuestra vida.”
Edward Bach

“Energía viva que puedes plantar en tu vida”

Cada día hay en el Universo una estela dejada por la acción de otros seres humanos que al igual que nosotros buscaban la excelencia. Hoy esa  estela o  “Semilla del día” fue sembrada por…

Edward Bach, médico británico, creador de las flores de Bach.

Encontró en los remedios florales, una forma de terapia de gran eficacia. Se le considera el fundador de la terapia floral. Edward Bach definía a la enfermedad como un desequilibrio emocional que se produce en el campo energético del ser vivo. Si este desequilibrio continúa por cierto tiempo sin tratamiento, se produce la enfermedad en el cuerpo físico.

Escribiéndole a un colega definía: “La enfermedad es una suerte de consolidación de una actitud mental y solo es necesario tratar tal actitud mental y la enfermedad desaparecerá”. En julio de 1917 tras un colapso sufre una seria hemorragia con mal pronóstico. Fue operado de urgencia por un tumor abdominal ya extendido. Con una recuperación dolorosamente tórpida, los cirujanos le pronosticaron sólo 3 meses de vida. Bach se había ocupado muy poco por su propia salud y mucho por la de los demás.

A pesar de la perspectiva ominosa, Bach reacciona a su estado entregándose por completo a su obra aprovechando “El tiempo que le queda” para terminar sus investigaciones bacteriológicas. Sumergido en su trabajo, pasan más de 3 meses y logra una recuperación absoluta y “Milagrosa”.

Así llega a la conclusión de que su trabajo lo hacía feliz y lo inspiraba: no hay obstáculo para la sanación cuando una persona manifiesta amor, interés y un propósito de vida claro. Encontró la luz en la oscuridad, y esta experiencia se transforma en el punto de partida y el fundamento para sus futuras investigaciones: los estados mentales pueden tener efecto directo y poderoso sobre la salud física.

Edward Bach se dedica también a otras actividades, así, hacia fines de 1918 es «Iniciado» en masonería y se une a la Logia Londinense de Warwickshire. El siguiente año, pasa a desarrollar parte de sus actividades de investigación en un laboratorio en Nottingham Place, Londres.