Jano el abridor de puertas… Ritual

janoInicia el nuevo año con las mejores energías… 

“La mitad de la vida es suerte, la otra disciplina; y ésta es decisoria ya que  sin disciplina no se sabría por dónde empezar con la suerte”.   “Definición” y “Norte»…  Busca en tus “Raíces” y el Norte aparecerá…
Lourdes Méndez

Jano o Janus es el dios de las puertas, los comienzos y los finales. Por eso el mes de enero (janus o januariis) el primero del año, recibe este nombre en su honor. Dios de la mitología romana, su representación habitual es bifronte, esto es, con dos caras mirando en direcciones opuestas. Su templo se cerraba en tiempos de paz.

Es el dios de los cambios y las transiciones, de los momentos en los que se traspasa el umbral que separa el pasado y el futuro. Su protección por tanto, se extiende hacia aquellos que desean variar el orden de las cosas. Se le honraba cada vez que se iniciaba un proyecto nuevo, nacía un bebé o se contraía matrimonio. Como Prometeo, es una suerte de héroe cultural ya que se le atribuye entre otras cosas la invención del dinero, las leyes y la agricultura.

A diferencia de nuestro calendario actual, las calendas de enero de los antiguos romanos no eran unas fechas de vacaciones. Por el contrario, los actos de trabajo eran considerados como muy recomendables porque, según prescribía Jano (en palabras de Ovidio): “Consagraré a todos aquellos que empiezan el año trabajando para que no tengan un año ocioso”.

Ritual para abrir las puertas con la energía de Jano

Si el 1ero de enero logras alcanzar su estado vibracional,  tendrás las llaves para abrir las oportunidades que se presenten en tu camino.Para ello, debes hacer el siguiente ritual:

  1. Contempla quién eres tú y quiénes fueron tus ancestros, pregúntate cómo los haz honrado y profundiza sobre el legado que le dejarás a tu casta, no en términos financieros o inmuebles, sino en conceptos trascendentales, porque en algunos años serás recordado como ancestro.
  2. Observa tus estados de cuentas bancarias y pregúntate en qué has gastado tu dinero este año, reflexiona con claridad sobre qué atrae esto a tu vida, planifica tu presupuesto del año que viene en torno a los cambios que desees implementar.
  3. En una hoja, escribe cuales fueron las 7 personas (o seres vivos) con los que has pasado más tiempo este año. Considera que:

– No se vale traer sentimientos a la mesa, debes ser honesto sin compromiso sobre la cantidad de horas de interacción que pasaste con las personas.

– Sé directo(a) y real en tu consideración, no es momento para establecer “me hubiese gustado que…” o “tratamos de…”.

– Considera qué actividades realizaste con esas personas, estas son las semillas plantadas para tu nuevo año.

Si pasaste todo el año peleando con tu jefe, plantaste más peleas con tu jefe.

Si pasaste todo el año feliz con tu familia, plantaste más felicidad.

Visualiza qué futuro atraen esas personas a tu vida y de qué manera la interacción que has tenido eleva o frena tu andar.

Toma en cuenta que… Janus no acepta supersticiones. Hoy no es día de prender velas o inciensos, es día de tomar actos prácticos y pragmáticos hacia tu futuro.

4. Ahora es momento de establecer tus propósitos para el resto del año, considera cada una de esas 7 personas y qué semillas plantaron en tu vida.  Sigue los siguientes pasos:

  • Escribe la primera persona en tu lista y qué semilla plantaron juntos hacia el futuro.
  • Ánclate sobre esa semilla que plantaron y establece tu propósito para el año en torno a ella, definiendo acciones concretas que vas a ejecutar para cambiar, reforzar, reducir o aumentar de esta condición.

Por ejemplo: Si pasaste todo el año peleando con tu jefe, establece como objetivo que vas a mejorar tu comunicación con él, cambiarás de condición o que cambiarás de jefe.

Repite el proceso para cada una de las 7 personas, estableciendo así tus siete propósitos.

Los compromisos con Janus son reales e irreversibles. A veces confundimos el “estar siendo” con el “ser”… nuestro idioma es muy rico y frente a esta disyuntiva nos presenta el verbo estar para hablar de cosas que son temporales, que pueden ser cambiadas y el verbo ser para cosas que se relacionan con nuestra esencia y que son para siempre.

¡Que tengas un próspero y productivo Año 2013!