Miguel Ángel Buonarroti

0
286
diluvio-300x149

miguel ángel

Miguel Ángel recibe su educación formal del pintor Domenico Ghirlandaio y el escultor Bertoldo di Giovanni. En Florencia, Miguel Ángel se adentra en el conocimiento de la antigua técnica clásica, que tendría una enorme influencia en su obra. Gracias a Lorenzo de Medici, Miguel Ángel conoció a algunos de los más grandes científicos de su época.

En 1496, se dirige a Roma, allí realiza una de sus obras principales, la conocida  «Piedad», que se encuentra en la Basílica de San Pedro. De vuelta en Florencia, Miguel Ángel creó otra obra maestra: «El David» entre 1501 y 1504, ahora en exhibición en la expuesta en la Galería de la Academia de Florencia.
miguel angelEn 1505, cuando trabajaba en el boceto de la Batalla de Cascina (obra que quedó inconclusa) para el Palazzo Vecchio, el Papa Julio II encargó la decoración del techo en la Capilla Sixtina (realizada entre 1508 y 1512). Los frescos representan profetas, sibilas (una profetisa de la mitología griega y romana) y las escenas del Génesis.

Miguel Ángel tenía preferencia para las figuras fuertes y musculosas, los cuerpos bien definidos o en posturas de tensión. Durante cuatro años, pintó el techo, tumbado sobre su espalda la mayor parte del tiempo. No pinto mucho otra vez hasta 1536, cuando inicio el Juicio Final, en la pared trasera de la Capilla Sixtina, terminándola en 1541.

Como arquitecto supervisó las obras de la basílica de San Pedro, modificó sustancialmente los planos y diseñó la cúpula. Su otra gran realización arquitectónica fue la finalización del Palacio Farnesio, comenzado por Sangallo el Joven.

Miguel Ángel muere en Roma en 1564 a la edad de ochenta y ocho años y está enterrado en Florencia. Recibió sepultura en la sacristía de la iglesia de la Santa Croce. Su monumento funerario fue diseñado por Giorgio Vasari el año 1570.

Aún durante su vida, él era famoso y reconocido, especialmente en Italia, gracias a su perfeccionismo. La escultura fue su arte predilecto, luego la pintura, casi como una imposición por parte de Julio II; y ya en sus últimos años la arquitectura.

También era conocido como pesimista y tacaño.

Una famosa cita: «La verdadera obra de arte no es más que una sombra de la perfección divina.»

diluvio-300x149