Esfera de Plutón en el Tercer camino.

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Las Trece Esferas del Ser (Parte 19)

Las Trece Esferas del Ser (Parte 19)Tercer Camino

La Esfera de Plutón 1 en el “Tercer camino”.

Plutón: Esfera que libera lo perdurable y destruye lo transitorio, nos convierte en catalizadores para hacer “historia”…

En la Esfera I de Plutón habita “el poder” en todos los sentidos.

En la Esfera II de Plutón habita “el lenguaje sentido”.

En el primer camino Plutón nos adormece. En el segundo camino nos arrulla. En el tercer camino nos potencia…

En la mitología romana, Plutón (en latín Pluto; en griego antiguo Πλούτων Plouton) era el dios del inframundo. Su equivalente en la mitología griega era Hades, aunque Plutón era más benigno. En cuanto a la etimología del nombre se asemeja a Pluto (en griego antiguo Πλοῦτος Ploutos), el dios griego de las riquezas.

Plutón era hijo de Saturno y Ops, y esposo de Proserpina, a quien raptó para casarse con ella. La madre de Proserpina, Ceres, se afligió tanto que provocó el invierno.

Su palacio se ubica en mitad del Tártaro, donde como soberano vela por la administración de su estado y dicta sus inflexibles leyes. Sus súbditos, sombras ligeras y miserables, son tan numerosos como las olas del mar y las estrellas del firmamento: todo lo que la muerte cosecha sobre la Tierra vuelve a caer bajo el cetro de este dios, aumentando su riqueza o convirtiéndose en su presa. Desde el día en que inauguró su reino, ni uno de sus ministros infringió sus órdenes, ni uno de sus súbditos intentó una rebelión. De los tres dioses soberanos que controlan el mundo, él es el único que nunca ha de temer la insubordinación o la desobediencia y cuya autoridad se reconoce universalmente.

Se suele representar a Plutón con una espesa barba y un aire severo. A menudo lleva su casco, regalo de los Cíclopes y que tenía el poder de volverlo invisible. A veces, ciñe su frente con una corona de ébano, culantrillo o dnarciso. Cuando se sienta sobre su trono de ébano o azufre lleva en su mano derecha un cetro negro, una horca o una pica. A veces tiene llaves en sus manos, para indicar que las puertas de la vida se cierran para siempre para los que llegan en su reino.

El lenguaje es su antídoto “nada existe hasta que no se nombra”, por eso sólo lo alcanzas a través del sonido y la vibración.

El pensamiento es uno de sus disfraces, la muerte es otro de sus disfraces

Para explicar este camino decidí continuar compartiendo contigo la reflexión que enmarca la energía de Plutón en todas sus esferas.

A. Einstein
Nota autobiográfica

¿Qué es en realidad pensar? Cuando, como consecuencia de la recepción de impresiones sensoriales, surgen imágenes de la memoria, esto aun no es pensar. Cuando tales imágenes forman series, cada uno de cuyos miembros provoca la aparición de otro, tampoco esto es pensar. Mas cuando una de aquellas imágenes se repite una y otra vez en muchas de esas series, entonces dicha imagen se convierte, en virtud de su recurrencia, en un elemento ordenador al conectar entre si series que de suyo no guardan relación alguna. Un elemento tal se convierte en herramienta, en concepto. Pienso que la transición de la libre asociación o soñar al pensar viene caracterizada por el papel mas o menos dominante que en ello desempeñe el concepto. En realidad no es necesario que un concepto vaya ligado a un signo sensorialmente perceptible y reproducible (palabra); pero si de hecho lo está, entonces el pensamiento se torna comunicable.

¿Con que derecho -preguntara el lector- opera este hombre tan despreocupada y primitivamente con ideas pertenecientes a una esfera tan problemática, sin hacer el mínimo esfuerzo por demostrar nada? He aquí mi defensa: todo nuestro pensar es de esta naturaleza, un juego libre de conceptos; la justificación de este juego radica en la medida en que, con ayuda de aquel, somos capaces de abarcar la experiencia de los sentidos. El concepto de verdad no se puede aplicar todavía a una estructura tal; para mi pensamiento este concepto no puede entrar en consideración en tanto no se tenga a mano previamente un profundo acuerdo (convención) relativo a los elementos y reglas del juego.

Para mí no hay duda alguna de que el pensar se desarrolla en su mayor parte sin el uso de signos (palabras), y por encima de ellos y en un grado considerable, de una forma inconsciente. ¿Pues como puede ocurrir, si no, que a veces nos extrañamos espontáneamente ante un suceso determinado? Este extrañarse parece surgir allí donde un determinado suceso entra en conflicto con un mundo conceptual suficientemente fijado en nosotros. Cuando este conflicto es vivido dura e intensivamente repercute de un modo decisivo sobre nuestro mundo de pensamientos. El desarrollo de este mundo de pensamientos es en cierto modo una huida continua al extrañarse.

Una extrañeza de esta índole fue la que experimente de niño, cuando mi padre me mostro una brújula. El hecho de que esa aguja se comportara de una manera tan determinada no cuadraba en absoluto con el tipo de acontecimientos que podían tener cabida en el mundo de conceptos inconscientes (efectos relacionados con el contacto directo). Todavía recuerdo -o creo recordar- que esta experiencia produjo en mí una impresión profunda y duradera. Detrás de las cosas tenía que haber algo que estuviese profundamente oculto. Lo que el hombre ve desde pequeño ante sus ojos no provoca en él una reacción de este tipo; no se extraña de la caída de los cuerpos, ni del viento y la lluvia, ni de la luna, ni de que esta no se caiga, ni de la diversidad de lo viviente y lo no viviente.

Cont…

Mi encuentro con Plutón en el tercer camino.

A mediados de la década de los 90 viviendo en Miami realicé una serie de cursos de manejo de energías durante el sueño Esfera I “Reciclaje Existencial”.

Trabajamos en nuestro cuerpo la energía Telúrica, Imanente (cósmica),Bioenergía, alcanzando la multidimensionalidad (poder percibir más de una dimensión). Hasta que llegamos al “Teneper” (principio de vibración)

Entonces aprendí que todos los recursos están ocultos dentro de nosotros, que en todas esas energías se encontraba Plutón tal y como lo repetía enfáticamente mi mentor Alexander Marr con su proceso regenerador y transformador.

A partir de entonces supe vivencialmente que Plutón es en realidad un “maestro”, el controla el poder, el dinero, el sexo evolutivo y por si fuera poco la muerte. Todos le persiguen sin saber que lo hacen por el camino equivocado.

Moraleja:

Plutón es la muerte en todos los sentidos, a él solo podemos llegar a través de ella (morir de un estado de conciencia a otro) o a través del orgasmo (origen de la vida)… por eso los grupos herméticos y muchos  maestros iniciados enseñan de forma oculta su poder.

Ejercicio:

El mejor ejercicio para iniciar un contacto con Plutón es aprender a pensar, por eso estoy enviando la Nota autobiográfica de A. Einstein, guía extraordinaria para despertar.

Próxima entrega: lunes 20 de Diciembre, en donde daré fragmentos de la esfera de Quirón  en el tercer camino.

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