Lilith o Luna Negra

Luna NegraLilit (o Lilith) es una figura legendaria del folclore judío, de origen mesopotámico. Se la considera la primera esposa de Adán, anterior a Eva. Abandonó el Edén por propia iniciativa y se instaló junto al Mar Rojo, uniéndose allí con Asmodeo, que sería su amante, y con otros demonios. Más tarde, se convirtió en una demonesa que rapta a los niños en sus cunas por la noche y se une a los hombres como un súcubo, engendrando hijos (los lilim) con el semen que los varones derraman involuntariamente cuando están durmiendo (polución nocturna). Se la representa con el aspecto de una mujer muy hermosa, con el pelo largo y rizado, generalmente pelirroja, y a veces alada.

Ya la historia de la Luna Negra (Lilith) nos habla de cosas escondidas, ocultas, de rebelión.

Es obvio que está relacionada con la Luna y todo lo que ella representa, las emociones, nuestras reacciones, la madre, etc., por tanto la Luna Negra nos estaría mostrando todo aquello que deseamos desde lo más profundo de nuestro ser, las reacciones desmesuradas en nosotros, el punto donde nos alejamos de mamá, donde cortamos el cordón que nos une a ella.

La Luna Negra representará aquello que nosotros hacemos o queremos hacer, que no estará de acuerdo a lo que hemos aprendido dentro del seno familiar, muchas veces, estará en contra de eso que nos han enseñado.

A Lilith se le ha identificado con lo negro, lo oscuro, la parte sombra de la psique. Lo negro como sinónimo de la noche. La noche nos pone en contacto con nosotros mismos. Todos los aprendizajes y poderes espirituales se dan durante la noche. Las personas que le temen a la oscuridad, que temen estar despiertos, son personas muy orientadas por las circunstancias al servicio materialista de la vida. Las que no pueden dormir es porque están recibiendo cierto tipo de información ya sea conscientemente o no. La noche nos puede dar el contacto con nosotros mismos.

Ella es un vehículo que nos obliga a mirar hacia adentro “introspección”, porque es una energía que nos lleva a la conciencia de lo absoluto fuera de toda ilusión y circunstancia de lo que nosotros somos. Ella no miente. El inconsciente no miente. Ella saca de nosotros todo, si en nuestra noche hay murciélagos, saldrán murciélagos, pero si en nuestra noche se encuentra nuestro Oro Alquímico, también lo encontraremos.

El encuentro con el inconsciente, con la parte más profunda, va al rescate de vidas pasadas, se orienta hacia la necesidad de cambio, al contacto íntimo siendo esta una forma de aprendizaje no racional.