Conviértete en materia prima

Conviértete en materia prima Según Heidegger el hombre trata de llenar el vacío que generó el olvido del ser con la fabricación en serie, la ininterrumpida producción técnica. El Universo se ha reducido al mero stock de materias primas… conviértete en “materia prima” y encontrarás la magia de la vida.

En oriente, el hombre apuesta al hombre (técnicas de meditación, súper aprendizaje, arte marcial, desintegración molecular, clonación, células madre, ADN).

En Occidente, el hombre apuesta a la máquina (tecnología, NASA, programas nucleares, armas, fertilización in vitro, implantes, trasplantes)… definitivamente estamos en la carrera equivocada.

Aprendamos a tener convicción y a utilizar la deducción (regalo maravilloso que todos poseemos)…

De la caja de sorpresas que es la psique humana, el ego es sin duda la herramienta de doble filo más peligrosa que existe:

  • Una carencia de ego nos priva de personalidad, haciéndonos buscar “locus externos de identidad”, quedando así completamente vulnerables a los embates de los manipuladores.
  • Un exceso de ego nos cierra a los estímulos externos de las personas que nos rodean, privándonos de la capacidad de tener verdadera intimidad,  poniendo en jaque constantemente a cualquier relación que se acerque suficiente como para “manchar tu imagen”.
  • El egocentrismo nos hace pensar que somos el centro de todo lo que ocurre, asumiendo más responsabilidades de las que corresponden, debilitando nuestro camino con el peso del mundo sobre los hombros y el juego de víctima de “Porqué esto me pasa a mi”.
  • La desvinculación a nuestro entorno nos convierte en observadores externos sin interés real sobre los eventos que transcurren, estableciendo así posiciones cínicas o desinteresadas que reducen nuestra empatía y por ende nuestra humanidad.

Mantener el ego en una cuota responsable, es un acto de acrobacia tan impactante como caminar en la cuerda floja… Lee la historia de nuestra semilla de hoy.