El planeta Saturno está bastante bajo en el este al caer la noche. Se ve como una estrella dorada, con la verdadera estrella Espica hacia su derecha inferior. La luna más grade de Saturno, Titán, es observable a través de telescopios modestos como una diminuta “estrella” bastante cerca de Saturno.
La Luna y Saturno
Muchos de los dioses y diosas del mundo antiguo no se portaban muy bien. Mentían, engañaban, robaban, incluso mataban. Además, buena parte de las víctimas eran sus parientes.
Pensemos en el dios griego Kronos, que en Roma se conocía como Saturno. Era el padre de toda una raza de dioses pero, para protegerse de sus descendientes, se los tragaba enteros al nacer a todos excepto a uno.
Cuenta la historia que Kronos era el rey de los dioses llamados Titanes. Sus padres habían predicho que sería derrotado por uno de sus hijos. Por eso, cada vez que su mujer daba a luz a un nuevo hijo, Kronos se lo comía.
Pero su mujer le engañó. Escondió a su hijo, Zeus, en una cueva y dio a Kronos una piedra envuelta en una manta.
Cuando creció, Zeus drogó a su padre y rescató a sus hermanos. Derrotaron a los titanes, y con Zeus como líder, dirigieron el mundo desde el Monte Olimpo.
El planeta Saturno se llama así en honor del dios. Esta noche se ve bien. Parece una estrella brillante justo encima de la Luna al anochecer. El anaranjado planeta Marte está a su derecha.
Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes consultadas: radiouniverso.org
Foto: rubenvdj.wordpress.com
















