Index Edición Especial / Pronóstico # 2462

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      «Reflexión»

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    Monumento a las víctimas del desastre de Chernóbil en el cementerio Mitino de Moscú,
    donde están enterrados algunos de los bomberos que combatieron las llamas
    y murieron después a causa de la radiación.

    Foto de Mijail Evstafiev.

    El 27 de abril, diversas estaciones de control en Suecia advirtieron de la elevada presencia de polvo altamente radioactivo en su territorio y fijaron el origen del mismo como proveniente de la zona fronteriza entre Ucrania y Bielorrusia en función de los vientos dominantes en aquellos días. Mediciones similares se fueron sucediendo en Finlandia y Alemania, lo que permitió al resto del mundo conocer en parte el alcance del desastre. Por la noche del lunes 28 de abril, durante la emisión del programa de noticias Uremya, el presentador leyó un escueto comunicado:

    «Ha ocurrido un accidente en la planta de energía de Chernóbil y uno de los reactores resultó dañado. Están tomándose medidas para eliminar las consecuencias del accidente. Se está asistiendo a las personas afectadas. Se ha designado una comisión del gobierno».

    Los dirigentes de la URSS habían tomado la decisión política de no dar más detalles. Pero ante la evidencia, el 14 de mayo el secretario general Mijaíl Gorbachov decidió leer un extenso y tardío, pero sincero, informe en el que reconocía la magnitud de la tragedia.

    El accidente, ocurrido a las 1:23 horas de la madrugada, produjo la liberación de enormes cantidades de material radiactivo a la atmósfera, contaminando significativamente grandes extensiones de Bielorrusia, la Federación Rusa y Ucrania, afectando seriamente a la población local. El accidente de Chernóbil-4 tuvo un notable componente de errores humanos. El accidente se inició al disparar los operadores la turbina para llevar a cabo el experimento que pretendían. El estado del reactor en ese momento, con un caudal de refrigeración superior al normal y los venenos neutrónicos extraídos en mucha mayor proporción a lo permitido, hicieron que el reactor estuviera en régimen de supermoderación, con lo que el transitorio originado provocó un brusco aumento de reactividad que no pudo ser compensada. Una vez producido el transitorio, debería haber funcionado el sistema automático de protección del reactor, parte del cual estaba desconectado. La explosión que siguió a continuación provocó la destrucción física del reactor y la cubierta. Para dar idea de la gran liberación de energía, se dirá que partículas de plutonio alcanzaron los 2 km de altitud.

    La explosión e incendio en la planta nuclear de Chernobyl en abril de 1986 fue el peor accidente nuclear de la historia.

    Propagó una nube de partículas radiactivas en una enorme extensión de Europa occidental.

    Varios millones de personas aún viven en áreas contaminadas.