MADRE HAY UNA SOLA … FELIZMENTE!
Por culpa del azar o de un desliz, cualquier mujer puede convertirse en Madre.
Dios la ha dotado a mansalva del «instinto maternal» con la finalidad de preservar la especie. Si no fuera por eso, lo que ella haría al ver a esa criatura minúscula, arrugada y chillona, sería arrojarla a la basura.
Pero gracias al «instinto maternal» la mira embobada, la encuentra preciosa y se dispone a cuidarla gratis hasta que cumpla por lo menos 21 años.
Ver: Madre hay una sola














