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Conserva tu “Centro”.

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Fórmula:

LunaNueva de Leo a VirgoOposicionNeptuno y KironTrigonoPlutonRetrogrado= transición, virus, epidemia+ Sol en Aries ConjuncionJupiter y LilithTrigonoNodoNorte= manipulación de identidad + MercurioRetrogradoConjuncionSol= concentracion +Neptuno en Piscis ConjuncionKiron= sanación +Uranoen Aries ConjuncionMarte = estamina, sentimiento de urgencia+ Marte Cuadratura PlutonRetrogrado =rebelión, energía detonante + 3 Planetas en Piscis = idealismo +JupiterOposicionSaturno= reencuentro, reto + PlutonRetrogrado en Capricornio = nuevo orden mundial.

Interpretación de la fórmula:

Transición, virus, epidemia + manipulación de identidad + concentración + sanación + estamina, sentimiento de urgencia + rebelión, energía detonante + idealismo + reencuentro, reto  + nuevo orden mundial.

Energía detonante y explosiva en el ambiente… activación de elementos químicos.

Mi consejo es conservar objetividad y razonar serenamente cualquier decisión antes de ejecutarla. Detrás de los eventos existe muchas veces otra explicación… no te dejes manipular1.

Erich von Däniken (La verdad es como el sol, lo deja ver todo y no se deja mirar).

Los seres estelares, los carros con alas y las criaturas mitad hombre, mitad animal son tema de las leyendas y de la imaginería de todos los tiempos. Algunos consideran como un hecho histórico la visita de extraterrestres a nuestro planeta, ¿en qué se basan para esta afirmación?

Según la Biblia, y tal como se enseña en el catecismo y en las escuelas dominicales de todo el mundo, somos descendientes de la primera pareja humana, Adán y Eva. Aunque en la actualidad son muy pocos los que creerían en esta historia al pie de la letra, es así como nos imaginamos el mito bíblico. Pero éste cuenta con una curiosa modificación textual, que normalmente no se comenta. El Génesis establece, de manera totalmente explícita, que fue agregada una segunda raza a la fusión de los genes humanos, un linaje que no era de este mundo, sino de » origen celestial». Inmediatamente antes de la descripción del Diluvio, en el capítulo 6 del Génesis, puede leerse:

«Y habiendo comenzado los hombres a multiplicarse sobre la Tierra, y engendrado hijas. Viendo los hijos de Dios las hijas de los hombres que eran hermosas, tomaron mujeres las que escogieron entre todas… Y había gigantes sobre la Tierra en aquellos días: porque después que los hijos de Dios entraron a las hijas de los hombres, y ellas tuvieron (los Nephilim, los «caídos»), éstos son los poderosos desde la antigüedad varones de fama».

Estos versos bíblicos difieren de modo sorprendente del resto de la narrativa en torno a la creación, y han planteado más de un problema a traductores y teólogos. Pero, ¿por qué estos «hijos de Dios» se entrometen en los asuntos terrestres, cuando se dice que Dios creó a Adán a su imagen y semejanza, como representante suyo en la tierra?

El episodio de los «hijos de Dios» tiene la apariencia de un resto fósil de paganismo, que se había pasado por alto en las cuidadosas ediciones de generaciones enteras de devotos escribas judíos. Si se tratara de un ejemplo aislado, podría tranquilamente presentarse como un problema de exégesis bíblica. Pero no sólo en este oscuro versículo de la Biblia puede hallarse constancia de la misma extraña creencia en un período pasado, en el que seres provenientes del «cielo» habrían descendido a escoger sus esposas de entre los humanos. También está presente, por ejemplo, en los mitos griegos que relatan las aventuras amorosas de sus dioses; en la época clásica, cualquier noble griego que se preciara trataba de hacer remontar su ascendencia hasta uno u otro de los dioses del Olimpo.

Este tipo de aventuras amorosas entre mortales y seres de otros mundos aparecen con frecuencia en el folklore de los indios norteamericanos. Los indios Thompson de la Columbia Británica cuentan cómo una vez una mujer casada fue capturada por «gente del cielo». Furiosas, todas las criaturas de la tierra emprendieron una guerra en vano contra los poderosos «hombres del cielo». Para llegar al cielo, la «gente de la tierra» construyó un endeble armazón que se desmoronó en cuanto «los del cielo» comenzaron a tomar represalias. Muchos murieron en la empresa, y se extinguieron enormes cantidades de especies animales. La versión de los indios quinalt de Washington refiere que los agresores llegaron del «país del cielo, donde están las estrellas».

No siempre tales uniones concluían en tragedia. Los maoríes atribuyen indirectamente el origen de su civilización a un asunto amoroso ilícito entre la hija de un jefe y un príncipe del «país del cielo». El intruso fue atrapado por el jefe maorí, pero luego aceptado como yerno. Una delegación maorí obtuvo permiso para visitar el «país del cielo», donde fueron instruidos en valiosas artes por los seres superiores que allí habitaban. Relatos similares acerca de los tiempos en que se establecían relaciones íntimas entre seres del cielo y seres humanos figuran también en culturas muy distantes entre sí. Los indios machiguenga de la jungla peruana narran que «gente de los cielos bajó a la tierra por un camino resplandeciente en el firmamento». Un mito japonés afirma que el acceso a la Tierra lo proporcionaba entonces una especie de puente, que permitía a los dioses hacer frecuentes visitas.

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Semáforo

Luz Roja: a la manipulación.
Luz Amarilla: a la ignorancia.
Luz Verde: a la Presencia, al libre albedrío.

«Apuesta a ti… el Premio eres tú»
Lourdes Méndez

  1. Manipulación de información…. Fuerte necesidad en el colectivo de escapar de la realidad.

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