Las grandes y brillantes constelaciones de Escorpio y Sagitario están altas en el sur al caer la noche. Busque el cuerpo curvado del escorpión justo arriba del horizonte, con la anaranjada Antares en su mitad. Sagitario está la izquierda del escorpión, con sus estrellas más brillantes formando una tetera.
Las próximas tardes son un gran momento para observar a la Vía Láctea -la tenue banda luminosa que perfila el disco de nuestro hogar galáctico. La Luna no sale hasta las primeras horas de la mañana, y no estropeará la vista. Las luces de la calle sí pueden hacerlo, así que es mejor alejarse de la ciudad para ver la Vía Láctea.
Tras el crepúsculo, busque el arco de la Vía Láctea por el cielo del este, desde el sur hasta el norte.
El extremo sur está marcado por dos de las constelaciones más prominentes del cielo nocturno: Escorpio y Sagitario.
Las estrellas de Escorpio realmente forman la figura de un escorpión, con su estrella más brillante, la anaranjada Antares, cerca del medio.
Las estrellas de Sagitario forman una tetera a la izquierda de Escorpio. Con el cielo oscuro, se puede ver el «vapor» que sale del pitorro: grandes nubes de estrellas en la Vía Láctea.
Siga la Vía Láctea hacia el norte para llegar a Cignus, el cisne, conocida también como la Cruz del Norte. Su estrella más brillante, Deneb, forma la cola del cisne. Siga luego el arco hacia el norte, donde se encuentra Casiopea, la reina, que parece la letra W.
La Vía Láctea seguirá viéndose bien hasta que la Luna vuelva a interferir, dentro de una semana y media.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Fuentes consultadas: universoonline.org.
Foto: himechannocorner.blogspot.com















