

Mitología
En las culturas que han heredado elementos de la astrología y la mitología grecorromana. Marte y Venus (Ares y Afrodita respectivamente en la mitología griega) representan los principios masculino y femenino, es decir, el amante y la amada. Sin embargo, y sobre todo en el caso de Venus, conviene tener conocimiento de las complejidades que encierra este tipo de asociaciones.
Venus es un planeta luminoso, es el cuerpo luminoso con aspecto de estrella mas brillante del cielo después del Sol y de la Luna, que alcanza una magnitud aparente de -4.4. De ahí que en muchas culturas a Venus se le haya asignado un papel especial. En la tradición mesoamericana, en el momento de su orto helíaco (la primeda salida que se observa justo antes de la salida del Sol), Venus era el dios serpiente emplumada Quetzalcoatl, y sus rayos resplandecientes eran lanzas que arrojaba contra sus enemigos.
La mitología mesopotámica veía en Venus la diosa Ishtar, que era un hombre como estrella matutina (cuando amanece antes que el Sol), y mujer como estrella vespertina (cuando se pone después del Sol). Este lado femenino es el que fue incorporado por las interpretaciones clásicas de Venus en tanto que diosa del amor. Para honrar el poder de Ishtar, se asignaban prostitutas sagradas y comerciales a los templos de la diosa.
Entre las deidades griegas, Afrodita (del mismo modo que el planeta de color azul-blanco luminoso) es una de las diosas más hermosas. Su nombre quiere decir “nacida de la espuma“. Cuando Cronos castró a su padre Urano y lanzó sus genitales al mar, Afrodita emergió completamente formada entre la espuma que formó el semen. Nació con admiración su belleza y después le dieron la bienvenida al monte Olimpo.
Durante la celebración de una boda, la diosa Eris (diosa de la Discordia) empujó una manzana dorada con la inscripción “para la más bella” hacia el interior del salón del festejo. Hera, Atenea y Venus reclamaron la manzana, y para calmar la disputa, el principe troyano Paris fue elegido para que actuase de árbitro. Cada una de las diosas se le apareció. Hera y Atenea le prometieron países y victorias. Afrodita sólo le prometió que tendría a la más bella de las mujeres (Elena de Troya) por esposa: Paris proclamó a Afrodita como vencedora en belleza.
Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes: radiouniverso.org, astroyciencia.com.
















