

Saturno es el planeta regente de Capricornio, es el astro de la restricción, la disciplina, de la concentración. Es el que estructura, por eso rige los huesos, e impone límites, por eso se le relaciona con la piel.
Los antiguos le consideraban maléfico por las dificultades que se asociaban a su tránsito; lo cierto es que Saturno puede darnos grandes logros, éxitos y reconocimientos como consecuencia de todo aquello que hayamos cultivado con esfuerzo, con perseverancia.
Saturno es el gran maestro que con su sabiduría y severidad nos encamina por el camino correcto, nos da dificultades para que aprendamos a no repetir esquemas errados, nos da fuerza de carácter para trazar nuestro rumbo con responsabilidad, nos impone su ley para aprender a vivir en sociedad y entender que nuestros derechos terminan en donde empiezan los de los demás.
Las “pruebas” de Saturno son la consecuencia de nuestros actos anteriores, y si nuestros actos pasados están guiados por la rectitud, las consecuencias que cosecharemos serán siempre beneficiosas.
Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes: radiouniverso.org, termometrozodiacal.blogspot.com
Imagen: termometrozodiacal.blogspot.com
















