Ayer fue el primer día entero de primavera en el hemisferio norte. El polo empieza a inclinarse hacia el sur y la luz solar vuelve al polo norte tras seis meses de oscuridad.
Lo mismo sucedió hace aproximadamente un año en un planeta que nos ofrece un buen espectáculo este mes. Saturno se alinea opuesto al Sol, así que sale al amanecer y permanece visible toda la noche. Además, Saturno está en su momento de mayor brillo; el planeta dorado brilla más que casi todos los planetas y estrellas.
Saturno, como la Tierra, está inclinado en su eje, y más o menos en el mismo ángulo. Por eso, en su órbita alrededor del Sol, y visto desde la Tierra, Saturno parece «cabecear.» El polo norte cabecea hacia el Sol durante la mitad de su órbita, y el polo sur cabecea hacia el sur durante la otra mitad. Y, al igual que en la Tierra, ello produce las estaciones, con cambios en el clima.
Una gran diferencia entre las estaciones de la Tierra y las de Saturno es su duración. Saturno tarda 30 años en completar un círculo alrededor del Sol, por lo que cada estación dura más de siete años terrestres. Así, cada uno de los polos de Saturno tiene una estación de 15 años bajo el Sol; y una estación de 15 años en la oscuridad.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba…es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
















