Deneb, la estrella que representa la cola del cisne, está alta en el este-noreste al caer la noche, en la esquina izquierda del Triángulo de verano. El resto del cisne se extiende hacia su derecha, con el cuerpo paralelo al horizonte y las alas extendiéndose por arriba y por abajo.
Deneb
Las apariencias engañan, especialmente en las estrellas…
Tomemos como ejemplo las estrellas que marcan los puntos del Triángulo de Verano, que está visible en el este y nordeste al anochecer.
El miembro más brillante del trío es Vega, una estrella brillante que está bastante alta en el nordeste. Vega se ve tan brillante porque está cerca –a sólo unos 25 años luz.
La verdadera luminaria del Triángulo de Verano es la estrella Deneb, que está hacia la parte inferior izquierda de Vega durante las horas de la tarde. Probablemente es mil veces más brillante que Vega, y por lo menos cien mil veces más brillante que el Sol.
Deneb es una supergigante. Su diámetro probablemente sea un par de cientos de veces mayor que el del Sol. Si ocupara el lugar del Sol en nuestro sistema solar, se tragaría los tres planetas más interiores, la Tierra incluida.
Además, la masa de Deneb es mucho mayor que la del Sol, lo que significa que consume el combustible de su núcleo mucho más deprisa que el Sol. Ésa es una de las razones de su extraordinario brillo. Deneb tendrá una vida mucho más corta que el Sol. Podría explotar en pedazos como supernova en los próximos dos millones de años.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba…es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes consultadas: universoonline.org
Foto: liveinprayer.wordpress.com
















