Los planetas Saturno, Marte y Venus hacen equipo bajos en el oeste temprano por la noche. Venus es la «estrella vespertina». Saturno y Marte se ven como estrellas más débiles a la izquierda superior de Venus, con Saturno ligeramente por encima de Marte.
La Luna, Marte y Saturno
Hoy hay tres mundos «sucios» en el oeste cuando empieza a anochecer.
El miembro más evidente del grupo es la Luna. Su superficie tiene una cubierta polvorienta. El polvo se formó cuando asteroides diminutos bombardearon la superficie, pulverizando rocas volcánicas. El polvo puede cobrar carga eléctrica, y levitar de vez en cuando por encima de la superficie.
A la derecha de la Luna busque al planeta Marte, que parece una estrella anaranjada.
La superficie de Marte también está cubierta de polvo, además de granos de arena que pueden formar dunas gigantescas. Fuertes vientos mueven a las dunas por la superficie. También levantan algunas partículas hasta el cielo, dándole un color anaranjado o rosado. Ráfagas circulares de viento crean «remolinos de polvo» que pueden tener más de mil millas de altura.
El planeta Saturno está hacia la parte inferior derecha de Marte, apenas por encima del horizonte.
Saturno no tiene superficie sólida pero Titán, su gran luna, sí. Su zona intermedia está completamente rodeada por dunas de arena de alturas de hasta treinta pisos. Están compuestas de hidrocarbonos congelados que empiezan en la atmósfera como gotas diminutas. Las gotas se juntan y se funden parcialmente, por lo que se pegan, componiendo granos de arena que caen a la superficie.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba…es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes consultadas: universoonline.org
Foto: xocolait.blogspot.com
















