Casiopea, la reina, es uno de los patrones estelares más prominentes del otoño y del principio de invierno. La constelación, con forma de W o M, da vueltas alrededor de la Estrella del norte como la manecilla de un reloj, sin embargo, lo hace en el sentido contrario de las manecillas de un reloj.
Casiopea
En la mitología, había muchos modos de alcanzar un lugar entre las estrellas. Se podían realizar hazañas heroicas, o sufrir una gran tragedia. También podía lograrse por medios menos heroicos. Un ejemplo es Casiopea, la reina. Casiopea llegó al cielo debido a su vanagloria.
Casiopea era la esposa del rey Cefeo de Etiopía. Poseía una gran belleza. De hecho, se jactaba de ser más hermosa que las ninfas marinas.
Las ninfas convencieron a Neptuno para que enviara un monstruo marino contra Etiopía. El único modo que Cefeo y Casiopea tenían de detenerlo era sacrificando a su hija, Andrómeda. Así pues, ataron a Andrómeda cerca de la orilla. Sin embargo, en el último momento, fue salvada por Perseo, que le mostró al monstruo la cabeza de Medusa y lo convirtió en piedra.
Más tarde, cuando Perseo pidió la mano de Andrómeda, Casiopea se opuso, y Perseo volvió a sacar la cabeza de Medusa, convirtiendo a Casiopea en piedra también. Neptuno la puso en las estrellas, pero colocada de tal manera que cada noche aparece en una posición poco digna: cabeza abajo.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes consultadas: universoonline.org.
Foto: juanandres911.blogspot.com
















