Esta noche la Luna pasa a través de Capricornio, la cabra marina. Las estrellas más brillantes de la constelación forman un triángulo ancho, como la parte inferior de un traje de baño bikini. La segunda estrella más brillante de Capricornio, Dahib, está ligeramente hacia la derecha de la Luna.
Para los mesopotámicos, Capricornio marcaba el momento del año en el que el Sol se hallaba en su punto más alejado al sur del ecuador: el solsticio de diciembre. La iconografía que representa a Capricornio como una cabra marina posiblemente tenga orígenes asrio-babilónicos, cuyo dios de la sabiduría, Oanes, era mitad hombre, mitad pez. Esta extraña figura reaparece a intervalos más o menos distantes entre sí en el golfo Pérsico, disfrazada de sirena e instruyendo a la humanidad artes y ciencias.
Entre los poetas latinos, Capricornio era conocido como Neptuni proles, “vástago de Neptuno”. En la tradición astronómica india, esta constelación se representaba como un cocodrilo.
La constelación Capricornio representa la figura de una cabra o una cabra marina en el cielo. Capricornio también es un miembro del zodíaco, un grupo especial de constelaciones que el Sol atraviesa cada año.
Existen muchos mitos sobre esta constelación de poco brillo. Algunas civilizaciones creían que Capricornio era el portal de los dioses, una región del cielo por donde pasaban las almas de los humanos cuando fallecían. Muchos vieron la figura de la cabra o de la cabra marina. Una cabra marina es mitad cabra, mitad pez.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes consultadas: universoonline.org.
Foto: lacabramarina.blogspot.com
















