La Luna en su primer cuarto está bastante alta en el suroeste al caer la noche. Régulo, la estrella más brillante de Leo, el león, se le acerca hacia su izquierda superior. Se ponen a primeras horas de la mañana.
La Luna y Régulo
La mayoría de las estrellas que vemos en el cielo nocturno no están solas. Aunque parecen puntos individuales de luz, en realidad son familias de dos o más estrellas.
Un ejemplo es Régulo, la estrella más brillante de Leo, el león. Está hacia la parte superior izquierda de la Luna esta tarde, al anochecer.
Régulo consta de, por lo menos, cuatro estrellas.
La más brillante es Régulo A. Es más grande, más pesada y más caliente que el Sol. Se acerca al final de su vida normal y pronto experimentará una serie de cambios. Primero se inflará como un globo; entonces, sus capas exteriores saldrán expulsadas al espacio, dejando sólo su núcleo, caliente pero diminuto: una enana blanca.
Esto es lo que ya le ha pasado a una de las otras estrellas del sistema. Es una acompañante que está muy cerca tan cerca que cuando se infló, Régulo A se quedó con gran parte de su gas. A medida que el gas entraba en Régulo A, empezó a girar más deprisa. Hoy, Régulo A gira tan deprisa que su centro está abultado, como una calabaza.
Pero las otras acompañantes no tienen que preocuparse. Están muy lejos de Régulo A.
Estas estrellas son más pequeñas y tenues que Régulo A, pero seguirán brillando durante miles de millones de años después de que Régulo A desaparezca de vista.
Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes consultadas: universoonline.org.















