Luz Roja en el Universo ![]()
![]()
“Wei-chi (crisis)”
wei (peligro) y chi (oportunidad).
Nunca olvide que a través de estas oportunidades es que usted puede alcanzar
la verdadera “oportunidad”…
Efemérides
Septiembre o Setiembre, es el noveno mes del año en el Calendario Gregoriano y tiene 30 días. Su nombre, que viene de la misma raíz latina de «séptimo», se debe a que era el séptimo mes en el calendario romano.





El nombre setiembre, aunque menos frecuente, es usado de forma coloquial en América latina y algunas regiones de España, de todas formas es igualmente aceptable según la RAE.
El Séptimo Mes
En el calendario romano, los primeros ocho meses del año llevaban nombres de dioses y diosas, o de emperadores con aspiraciones divinas. Pero, tras esos ocho, los nombres simplemente indican la posición del mes en el año. Septiembre, por ejemplo, significa el séptimo mes. En realidad, septiembre es el noveno mes del año pero, en el primitivo calendario romano, el año empezaba en marzo y duraba sólo 10 meses. Enero y febrero se añadieron posteriormente. En los calendarios de otras culturas, el año empezaba en momentos diferentes. En el Antiguo Egipto, por ejemplo, empezaba en julio, cuando Sirio volvía a aparecer en el cielo matutino. Sirio es la estrella más brillante del cielo nocturno, y aparecía aproximadamente por las mismas fechas en que el Nilo empezaba sus importantes inundaciones. Usando a Sirio como marca, los egipcios establecieron el primer calendario de 365 días que se conoce. Mucho después, los romanos ajustarían su propio calendario. Sus meses no sumaban un año entero, por lo que se añadían días y meses extra caprichosamente. En el año 46 antes de Cristo, Julio César ordenó una reforma del calendario. Roma adoptó el año de 365 días y un cuarto de su recién conquistada provincia de Egipto. Pero mantuvo los nombres romanos de los meses, septiembre incluido.
El 17 de septiembre es el día 260 del año del calendario gregoriano y el día 261 en los años bisiestos. Quedan 105 días para finalizar el año.
Acontecimientos:
1176: Batalla de Miriocéfalo, entre el Imperio bizantino y los turcos selyúcidas.
1630: Estados Unidos: fundación de la ciudad de Boston.
1809: la Guerra de Finlandia termina oficialmente.
1939: los soviéticos invaden Polonia oriental.
2008: Google lanza la versión en español de Knol
Nacimientos:
879: Carlos el Simple, rey de Francia.
1550: Pablo V, Papa entre 1605 y 1621.
1869: Christian Lange, historiador y pacifista noruego. Premio Nobel de la Paz en 1921.
1922: Agostinho Neto, primer presidente de Angola.
1950: Soledad Alvear, política chilena, primera mujer en ocupar el cargo de Canciller en su país.
Fallecimientos:
1665: Felipe IV, rey de España.
2001: Rodrigo Uría González, abogado español, Premio Príncipe de Asturias 1990.
Fiestas:
Festival Solar:
Nos estamos acercando al equinoccio.
¿Qué es el equinoccio?
Equinoccio
Equinoccio proviene del latín aequus(igual) y nox(noche). Es decir, cuando el día dura lo mismo que la noche. Cabe preguntarse por qué inventar una palabra para designar a este fenómeno. Según nos enseñaron en la escuela, el Sol sale por el Este y se pone por el Oeste. Pero si es así, ¿por qué en verano los días son más largos?. ¿No deberían durar siempre lo mismo?. El eje de rotación de la Tierra no es perpendicular al plano que forma su órbita solar sino que tiene una inclinación de 23° 27′. Dependiendo de la posición orbital de la Tierra, el Hemisferio norte o el Hemisferio sur están más orientados hacia el Sol y, por tanto, reciben más directamente su luz. Es decir que, por la inclinación, dependiendo de la época del año un hemisferio recibe más luz que el otro y la longitud de los días cambia. Solamente dos veces al año el Sol sale exactamente por el Este y se pone por el Oeste, pues el recorrido del Sol coincide con el Ecuador. En todo el mundo el día dura lo mismo que la noche, doce horas. Estos días se conocen como equinoccios y sucede dos veces al año: el 21 de marzo, y el 22 de septiembre.
Estos dos hechos no pasaron desapercibidos para los antiguos estudiosos del cielo y fue por ello que les prestaron particular atención. Por ejemplo, al atardecer de los días 21 de marzo y 22 de septiembre, se observa en la escalera norte del Castillo de Chichén Itzá, una proyección solar serpentina, consistente en siete triángulos de luz, invertidos, como resultado de la sombra que proyectan las nueve plataformas de ese edificio, al ponerse el sol. Para los mayas el equinoccio de primavera marcaba cuando podían empezar preparar la tierra para las cosechas.

















