Busque al planeta Mercurio bajo en el oeste a partir de una media hora después de la puesta del Sol. Se ve como una estrella bastante brillante, pero está tan bajo en el cielo que es difícil de encontrar. Esta noche está justo a la derecha superior de la Luna creciente que está tan delgada como una uña.
La Luna y Mercurio
A la mayoría de nosotros nos resultaría difícil distinguir las superficies de la Luna y del planeta Mercurio. Los dos mundos están marcados por cráteres de impacto, montañas escarpadas, cañones profundos y vastas llanuras de roca volcánica. Para los geólogos, sin embargo, hay algunas diferencias, diferencias que explican que los dos mundos han tenido historias diferentes.
Una de las diferencias principales son los gigantescos acantilados que surcan la superficie de Mercurio. Pueden tener miles de pies de altura, y recorrer cientos de millas. Para un científico, todo ello significa que, probablemente, Mercurio se ha encogido un poco a lo largo de su dilatada historia.
El culpable es el núcleo de hierro del planeta. Originalmente, era caliente y fundido en su mayor parte. Con el paso de las eras, sin embargo, se enfrió y se encogió. Como resultado, la corteza sólida que lo rodea se resquebrajó y se abultó. Partes de la corteza se sobrepusieron a otras, creando los largos acantilados. Parece que este proceso continúa hoy, por lo que Mercurio sigue encogiéndose.
Mercurio parece una estrella bastante brillante hacia la parte inferior izquierda de la Luna mañana antes de la salida de sol. Pero, como está tan bajo en el cielo, hará falta un horizonte despejado para encontrarlo. Unos binoculares mejorarían la vista de este increíble planeta menguante.
Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes consultadas: universoonline.org.
Foto: camina-conmigo.com
















