Corvus, el cuervo, está bajo en el sureste al caer la noche y se desliza a través del sur durante la noche. Sus cuatro estrellas forman un patrón que se ve como la vela de un velero. La más brillante de las cuatro es Gienah, la cual es como 350 veces más brillante que el Sol.
Corvus
En la mitología griega, los dioses andaban siempre lanzando objetos al cielo. A veces, era la recompensa por un trabajo bien hecho, otras, era como un castigo; y, en ocasiones, los narradores no estaban seguros de la razón.
Tomemos la historia de Corvus, el cuervo. La constelación está baja en el sureste al anochecer, y su arco adorna el cielo del sur por la noche. Las estrellas más brillantes de Corvus forman un cuadrado pequeño pero distintivo.
El cuervo era sirviente del dios Apolo. Una historia cuenta que Apolo envió al cuervo por agua a una fuente cercana. Corvus se entretuvo y tardó mucho en volver. Cuando por fin volvió, dijo que una serpiente no le había dejado acercarse a la fuente. Apolo, enfadado, los castigó enviando al cuervo y la serpiente “y también a la copa- a las estrellas, formando la constelación de Corvus y las de Hidra y Cráter “colindantes con ella.
Una segunda versión de la historia cuenta que Apolo envió a Corvus a vigilar a su amante. Cuando el cuervo regresó diciendo que le engañaba, Apolo recompensó a Corvus con un lugar en las estrellas.
Fuera como premio o castigo, el cuervo aletea por el cielo del sur en las noches de primavera.
Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes consultadas: universoonline.org,















