En la antigua Roma, el solsticio de invierno era celebrado con la Saturnalia, un festival que rendía honor a Saturno, un dios de la cosecha. Empezó como un evento de un solo día, celebrado el 17 de diciembre. Sin embargo, se hizo tan popular que se extendió a seis días.
Saturnalia
Muchas de las tradiciones navideñas se remontan a un antiguo festival romano que empezaba el 17 de diciembre. El festival estaba ligado al solsticio de invierno, el día más corto del año. Las casas se decoraban con velas y lámparas, y se hacían grandes hogueras para alegrar las largas noches invernales.
El festival se llamaba Saturnalia, en honor de Saturno, el dios de la agricultura. Era uno de los festivales más importantes y bulliciosos del año. Las casas se adornaban con plantas, se visitaba a los amigos, se comía en exceso y se intercambiaban regalos, normalmente velas para los adultos y muñecos para los niños. Los amos servían a los esclavos y en los templos había fiestas para los pobres y los desamparados.
Muchas de estas tradiciones se han incorporado a la celebración de la Navidad moderna, y no por casualidad. La Biblia no da ninguna fecha para el nacimiento de Jesús, así que la iglesia primitiva eligió el 25 de diciembre, fecha del solsticio en el calendario que se usaba entonces. La fecha se eligió, en parte, para intentar sustituir a la Saturnalia. Muchas de sus costumbres, sin embargo, se incorporaron a la celebración de Navidad, y siguen observándose hoy.
Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.
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Fuentes consultadas: radiouniverso.org















