En esta época del año, se despliega sobre nosotros, los habitantes de la Tierra, el mayor objeto que nuestros ojos pueden ver a simple vista, y uno de los más espectaculares que el universo está en condiciones de poner a nuestra disposición: la Vía Láctea.
Se trata de nuestra propia galaxia, el enorme conjunto de estrellas, planetas y nubes de gases y polvo donde residimos.
Al comienzo de la noche. Dejando sobre nosotros, la zona donde está su núcleo, una gigantesca esfera de estrellas antiguas que rodean un gigantesco agujero negro.
Desde nuestro planeta vemos a la Vía Láctea como un disco de estrellas y polvo luminoso que nos rodea. Al comienzo de la noche y mirando entre arriba (el cenit) y el oeste, veremos el sector del Brazo de Carina-Sagitario, que se enrosca alrededor del Núcleo Galáctico. Si nos levantamos de madrugada podremos ver el otro lado de la Vía Láctea, el Brazo de Perseo, que nos envuelve, separándonos del espacio intergaláctico.
Interesante tutorial sobre la Vía Láctea, en inglés.
Las nubes de gases y polvo del disco de la Galaxia (se usa mayúscula cuando nos referimos a «nuestra» galaxia) nos ocultan el gigantesco núcleo galáctico. El disco se muestra entonces en el cielo como una franja irregular de zonas brillantes y oscuras.
Si nos fijamos bien, podemos deducir la estructura de los brazos cercanos de la Galaxia. Al norte de Sagitario, en la zona de Scutum, podemos apreciar que el brazo galáctico llamado Carina-Sagitario aparece desde atrás cruzándose frente al núcleo y perdiéndose a medida que se curva nuevamente en la zona de Carina.
La Vía Láctea que vemos entre Octubre y Marzo, verano en el hemisferio sur, corresponde al Brazo de Perseo, que nos rodea. Cuando miramos hacia éste, lo hacemos dándole la espalda al Núcleo de la Galaxia.
Para poder apreciar todo esto, es necesario alejarse de las ultra iluminadas ciudades, cuyas luces callejeras han privado a sus habitantes de un espectáculo tan impresionante.
Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
Fuentes consultadas: www.circuloastronomico

















