Júpiter, el planeta más grande en el sistema solar, se encuentra ligeramente por debajo de la Luna creciente mañana a primera luz. Júpiter se ve como estrella brillante de color crema.
Dos mundos que han recibido una paliza se acercan esta tarde. El planeta Júpiter parece una estrella brillante debajo de la Luna al atardecer. Siguen cerca uno de otro más tarde, cuando naveguen por el cielo del sur.
La paliza de la Luna es obvia. La Luna está cubierta de cráteres –resultado de colisiones con desechos rocosos. Las oscuras llanuras volcánicas también se formaron por los impactos.
Júpiter también ha recibido una paliza, pero no es tan obvio. Y es que el planeta tiene una atmósfera espesa y no tiene superficie sólida para guardar las cicatrices de sus colisiones.
Sin embargo, cuando Júpiter recibe un impacto, las cicatrices pueden durar semanas o meses. Un ejemplo es un impacto que ocurrió en julio. Un cometa o asteroide del tamaño de varios bloques de casas se estrelló en el hemisferio sur de Júpiter. El impacto creó una mancha oscura que, en unas horas, alcanzó el tamaño de la Tierra. Con el paso del tiempo, sin embargo, los vientos de Júpiter dispersarán la mancha, por lo que no quedará marca permanente del impacto.
Júpiter es el planeta más grande del sistema solar, y tiene la gravedad más fuerte. Por eso, seguro que Júpiter ha atraído incontables trozos de desecho a lo largo de las eras, desechos que no han dejado ninguna cicatriz.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba…es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.
















