

Desde épocas remotas el brillo rojizo del planeta Marte ha despertado en el hombre la curiosidad y un sinfín de especulaciones que van desde la más desbocada fantasía, que se traduce en mitos y leyendas, hasta el análisis científico y la proposición de hipótesis armadas con los más potentes medios con que cuenta en la actualidad el pensamiento humano.
Junto con la evolución de la Astronomía, la Astrología, la Ciencia Ficción, la Mitología y la Astronáutica en distintas épocas de la historia humana, se desarrolló también un interés especial sobre el astro que nos resulta más cercano después de la Luna: el planeta Marte.
La figura del planeta Marte se asoció siempre con mitos, leyendas e interpretaciones que más tarde se asumieron como erróneas, lo que dio lugar a fenómenos más complejos.
De esta forma se relacionó Marte con las guerras, proponiendo que cada vez que se acercaba a la Tierra y en un movimiento peculiar respecto a nuestro mundo, provocaba en éste batallas y masacres; si se tiene en cuenta que esto ocurre aproximadamente cada dos años, y una mayor aproximación cada quince, comprobamos que la asociación de Marte con las guerras es un tanto forzada, aunque en la Tierra hay guerras aún cuando Marte no está cerca.
Marte se pobló de nombres mitológicos puestos caprichosamente por los astrónomos, quienes veían en su superficie mares, continentes y montañas, brillaron en él las nieves del Olimpo, aparecieron canales que cambiaban con las estaciones como si la vegetación se despertara alrededor de las vías de agua con que una raza antigua y sabía trataba de salvar al planeta.
Se pobló Marte también de todo tipo de habitantes, seres monstruosos que podrían invadir la Tierra, hermosas princesas capaces de despertar el amor en cualquier terrestre, guerreros feroces, seres luminiscentes, insectos humanoides y todo cuanto la imaginación humana quiso poner en los mitos y en la ciencia ficción.
Cuanto fenómeno extraño ocurría en la Tierra, y no tenía una explicación lógica o cercana, se achacaba a los marcianos; como las ideas evolucionan, y no está científicamente demostrado que en Marte exista vida aunque hay muchas polémicas, en el presente las culpas caen sobre los extraterrestres, que son los mismos marcianos de antes, pero que viven más lejos.
En las investigaciones sobre Marte, como en muchas otras ramas del conocimiento humano que resulten atractivas y misteriosas para cualquiera, las opiniones de una gran mayoría son permeadas más por lo que se quiere ver, que por lo que se ve en realidad; los que no conocen el fenómeno con profundidad gritan contra la ciencia y dicen que ésta niega lo que está ahí delante de los ojos de todo el mundo, olvidando que los científicos son tan humanos como ellos y están tan ávidos de conocimiento y misterio como el que más.
Nota: Esta información sólo es válida para el Hemisferio Norte.
¿Cuántas veces te detienes a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerda el axioma que dice “Como es arriba… es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo…
Emular lo observado nos convierte en la energía.















