La constelación Triangulum brillará al caer la noche

Galaxia TriangulumM33 – una galaxia que se ve como una versión más pequeña de la nuestra – está en la débil y pequeña constelación de Triangulum, la cual está alta en el este al caer la noche. A través de binoculares, la galaxia se ve como un débil parche borroso de luz.

Delta Trianguli
El Sol es la única estrella, que se sepa, que mantiene vida en uno de sus planetas. Y el tipo del Sol es bastante raro: sólo una de cada 25 estrellas es del mismo tipo que el Sol.

Sin embargo, a sólo 35 años luz, hay otra estrella muy parecida al Sol. Es miembro de una pareja de estrellas, conocida como Delta Trianguli. Está alta en el este esta tarde, en la pequeña constelación Triangulum. Delta Trianguli es tan tenue que para distinguirla hace falta un mapa estelar.

La más brillante de las dos estrellas de Delta Trianguli es amarilla, como el Sol. Y, al igual que el Sol, está convirtiendo el hidrógeno de su núcleo en helio.

Las dos estrellas de este sistema están separadas por sólo 10 millones de millas, lo cual es menos que una tercera parte de la distancia del Sol a Mercurio, el planeta más interior del sistema solar.

Como las dos estrellas están tan cerca, los planetas podrían girar en torno a las dos con facilidad. Los habitantes de ese posible planeta verían en el cielo un sol doble, y experimentarían salidas y puestas de sol dobles. Incluso sentirían lástima de quienes vivimos en torno a nuestro Sol, que debemos contentarnos con una sola salida y puesta de sol cada día. La constelación de Triangulum tiene sólo unas cuantas estrellas moderadamente brillantes, y una de esas tiene un nombre propio. Mothallah – un nombre que significa «el triángulo» – se encuentra como a la mitad en el cielo oriental al caer la noche, en la cima del delgado triángulo.

Fuente: Observatorio McDonald

¿Cuántas veces usted se detiene a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerde el axioma que dice “Como es arriba…es abajo”…

El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.

Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo.
Imitar lo observado  nos conecta en un 70%
con la energía del Universo…
Emular
lo observado nos convierte en la energía.