Benjamín Franklin, una celebridad multifacética

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Benjamin_Franklin

franklinSu legado todavía sorprende más de 300 años después…

Sin haber heredado fortuna alguna ni posición social, el décimo hijo de un fabricante de velas y de jabón de Boston se elevó hasta llegar a ser uno de los  hombres más interesantes del Siglo XVIII, cuya influencia se hizo sentir en la investigación científica y la invención, la educación, el pensamiento político y el periodismo, mientras desempeñaba un papel decisivo en la lucha por la independencia de Estados Unidos de la Gran Bretaña.

Benjamín Franklin, cuyo tercer centenario de su nacimiento se celebra el 17 de enero, puede  considerarse como el primer personaje estadounidense con celebridad internacional, su fama se debe a sus logros científicos y periodísticos precedió su llegada a las capitales de Gran Bretaña y  Francia, donde explicó y defendió los derechos de su nación recientemente formada.

En 1776, a la edad de 70 años,  Franklin llegó a París vestido con un gorro de piel y un  modesto traje marrón, epítome del ideal del  hombre sencillo pero digno  del Nuevo Mundo, que  contrastaba mucho con la  corte real y la aristocracia ornamentada. La Ciencia del tío  Richard, una compilación de sus  máximas y sentencias  que exhortan a la  aplicación del sentido  común y a los hábitos de  la frugalidad y honradez,  había sido traducido al  francés y Franklin parecía  personificar tanto al hombre  sencillo y esclarecido de Voltaire y  como al “salvaje noble” de Rousseau.

La misión de Franklin era asegurar el apoyo financiero y militar de Francia contra la Gran Bretaña. En esa tarea se vio objeto del culto a la personalidad. Su retrato no tardó en aparecer en medallones, anillos, relojes y cajas de rapé franceses y las damas elegantes adoptaron la “Coiffure à la Franklin” para imitar su gorro de piel. El primer diplomático de Estados Unidos era también su primera superestrella.

La alianza que forjó entre Francia y las colonias en Estados Unidos aseguró en definitiva su independencia, pero requirió diplomacia hábil e intriga ingeniosa, incluso el uso de espías. Franklin llevó a cabo su tarea prácticamente a solas.

Como representante de un puñado de colonias dispersas, Franklin tenía que habérselas con una de las grandes potencias mundiales del siglo XVIII. Tenía que convencer a Francia de que la ayuda militar y una alianza, equivalentes a una guerra contra la Gran Bretaña, eran deseables por la perspectiva de victoria y de futuros beneficios comerciales.

En la reseña sobre un documental de televisión sobre  Franklin, el sitio electrónico Underground Online dijo que la figura de este hombre regordete y casi calvo, que vivió hace mucho tiempo es “no solamente el hombre en nuestra billetera en un día de suerte” (haciendo referencia a su imagen en la anverso del billete de 100 dólares), “es el tipo a quien se debe la primera biblioteca pública circulante de Estados Unidos; la primera universidad no religiosa y el primer periódico nacional.

Inventó todo género de cosas, desde instrumentos musicales y los anteojos bifocales hasta la estufa Franklin; documentó el fenómeno de la Corriente del Golfo de México y logró lo que se puede argüir es el avance científico más importante del siglo XVIII con sus estudios de la electricidad”.

Las agudezas y las sentencias en la ciencia del tío Richard y en otras fuentes han sobrevivido en el inglés moderno. Todo atleta conoce la frase: “no hay ganancia sin dolor”. En el mundo de los negocios hay una sentencias como: “la prisa crea desperdicio” y en las reuniones en que abunda la verbosidad muchos estarían de acuerdo con él en que “la rueda que menos sabe es la que más chilla”.
En momentos de buen humor y desesperación también podemos servirnos de una sentencia de Franklin: “nada puede decirse que es cierto en este mundo, excepto la muerte y los impuestos”.

El biógrafo Carl Van  Doren rindió tributo a su amplia esfera de influencia así: “En cualquier época, en cualquier lugar Franklin habría sido un hombre grande. Incluso su genio no puede limitarse en una sola categoría”.

CIENTÍFICO CÍVICO
En su edición de octubre de 2003, la revista Physics Today describió a Franklin como el “científico cívico modelo”, es decir “la persona que emplea su conocimiento y habilidad científica especial para influir en las políticas e informar al público”.

La imagen popularizada de un hombre golpeado por un rayo en el acto de volar una cometa se refiere a la que puede ser una de las contribuciones más importantes de Franklin a la ciencia. En su experimento de 1572, y luego en su libro Experimentos y Observaciones sobre la Electricidad, confirmó que los relámpagos son un fenómeno eléctrico. De esta manera ofreció al mundo científico la idea de que la electricidad puede ser un valioso campo de estudio que, a la larga, ha producido muchos de los artefactos eléctricos que diariamente se usan en el mundo.

Debido a éste y a otros logros científicos, Franklin ganó fama en la comunidad científica europea y también su reconocimiento. Fue elegido miembro de la Sociedad Real de Londres y, en 1753 recibió la Medalla Copley de la Sociedad, que en el siglo XVIII equivalía quizás al Premio Nobel. En 1772 fue elegido a la Real Academia de Ciencias de Francia, en París, lo que constituí a un honor excepcional, ya que la Academia podía tener sólo ocho miembros no franceses a un mismo tiempo.

Padre de la patria y filántropo Benjamín Franklin fue también el único estadounidense que tuvo una participación activa en la redacción de los cuatro documentos más importantes para el establecimiento de Estados Unidos: la Declaración de Independencia en 1776, el Tratado de Alianza con Francia de 1778, el Tratado de París de 1783, que puso fin a las hostilidades con Gran Bretaña y la Constitución de Estados Unidos, ratificada en 1789.

Como humanitario Franklin fue un abierto defensor de la abolición de la esclavitud de los estadounidenses de origen africano, de su integración en el nuevo país y de su educación. A su muerte, el 17 de abril de 1790, su testamento estableció un fondo fiduciario de 200 años para las ciudades de Boston y Filadelfia, que se utilizó durante ese período en una variedad de programas de préstamos para la construcción de vivienda. En 1990 la suma acumulada de este fondo en Filadelfia, que ascendía a 2 millones de dólares, se utilizó para becas de estudiantes locales de secundaria y con la suma de 5 millones de dólares acumulada en el fondo en Boston se creó el Instituto Franklin de Boston.

Una exposición en Filadelfia, titulada “Benjamín Franklin: en busca de un mundo mejor” conmemora el tricentenario y examina en detalle seis aspectos de su vida. La exposición se llevará a varias ciudades estadounidenses antes de terminar en París del 4 de diciembre de 2007 al 30 de marzo de 2008. Mayor información sobre la exposición y la celebración del tricentenario puede encontrarse en el sitio electrónico denominado Benjamín Franklin Tercentenary.

En Londres se está restaurando la única residencia de Franklin que subsiste, que se abrirá al público el 17 de enero, como parte del tricentenario.

INVENTOR

benjamin-franklinLos inventos de Benjamín Franklin revelan a un hombre lleno de talentos e intereses. Su curiosidad natural acerca de las cosas y la manera en que funcionan, lo motivaron a tratar de mejorarlas, es por eso que se dice que su trabajo como científico, lo convirtió en inventor. Franklin padecía deficiencia visual y utilizaba anteojos para leer; se cansó de tener que quitárselos y ponérselos, entonces decidió buscar una manera de hacer que sus anteojos le permitieran ver de cerca y de lejos.

Al tener dos pares de lentes cortados a la mitad, colocó una mitad de cada uno de los lentes en un solo marco, lo cual dio como resultado lo que hoy conocemos como lentes bifocales.

Aunque Franklin no es famoso por sus estudios de bio-ciencia, mostró interés por el funcionamiento del cuerpo humano y las maneras de ayudar a mejorarlo. Por ejemplo, su hermano mayor, John, sufría de cálculos renales y para ayudarlo, desarrolló un catéter urinario flexible, el cual fue el primero en ser producido en América.

A lo largo de su vida, viajó ocho veces por el Océano Atlántico, lo cual le permitió aprender de los barcos y su funcionamiento. A principios de 1784, Franklin sugirió que se siguiera el modelo chino de dividir las bodegas de los barcos en compartimentos herméticos, de esa manera, en caso de una fuga de agua en el compartimento, ésta no se expandiera a toda la bodega y provocara el hundimiento del barco.

Todos saben la historia del papalote de Franklin. A pesar de haber hecho descubrimientos y avances importantes, Franklin no inventó la electricidad; sin embargo, inventó el pararrayos, el cual protegía a los edificios y barcos de los daños causados por los relámpagos.

En la América colonial, la mayor parte de la gente calentaba sus hogares prendiendo sus chimeneas a pesar de ser peligroso, y de utilizar mucha madera. Franklin pensó que podía haber una mejor manera de hacerlo e inventó la estufa de hierro o “Franklin Stove”.

Además, fundó el primer cuerpo de bomberos y la primera compañía de seguros contra incendios de la ciudad. Como administrador de Correos de Filadelfia, tuvo la necesidad de inventar rutas para entregar el correo y para contar la distancia, inventó el odómetro, el cual ataba a su carruaje. Se retiró del servicio público y los negocios a una edad avanzada y deseaba pasar su tiempo leyendo y estudiando. Sin embargo, por su edad, era difícil para él alcanzar algunos libros de los anaqueles altos, y aunque tenía muchos nietos para ayudarle, inventó una herramienta llamada “brazo largo” para alcanzar los libros. El brazo era un palo de madera, con un gancho en un extremo.

Más tarde, otros inventores, como Thomas A. Edison y Alexander Graham Bell, retomarían los pasos de Franklin para hacer sus contribuciones a la humanidad. Hoy en día, los pensadores curiosos, siguen sus pasos inventando nuevas y mejores maneras de hacer funcionar las cosas.

POLÍTICO
Cuando Franklin nació, Estados Unidos estaba formado por 13 colonias gobernadas por Inglaterra. Los problemas entre Inglaterra y las colonias empezaron a surgir después de la Guerra de Francia y la India. La imposición de la Ley del Timbre y algunos otros actos intolerables, provocaron que las colonias se revelaran contra Inglaterra.

El 19 de abril de 1775, los colonizadores iniciaron una guerra por su libertad. Durante la lucha por la independencia, Benjamín Franklin fue enviado a Europa como representante de las colonias. En 1776, Franklin firmó la Declaración de Independencia y en 1778, el Tratado de Alianza con Francia. Además, negoció con los franceses ayudar a las colonias y se convirtió en Primer Ministro de los Estados Unidos en Francia.

Colaboró a la provisión de armas, municiones y otras cosas para el ejército. Participó en las negociaciones de paz con Inglaterra y firmó lo que después se dio a conocer como el Tratado de Paz con Gran Bretaña (1782).

Cuando las colonias lograron su libertad e independencia, era necesario establecer un tipo de gobierno. A pesar de que Franklin no estaba en condiciones óptimas y su salud se deterioraba, participó como delegado en la Convención Constitucional a los 81 años de edad.

Al firmar la Constitución el 17 de septiembre de 1787, Franklin se convirtió en el único padre y fundador en firmar los cinco documentos que establecen la Independencia Estadounidense: La Declaración de Independencia, El Tratado de Concordia y Comercio con Francia, El Tratado de la Alianza con Francia, El Tratado de Paz con Gran Bretaña y La Constitución de los Estados Unidos de América

Fuentes: U.S. State Department.

Vídeos: youtube.com, bio.tv, tuhistory.com

Benjamin Franklin 1

Benjamin Franklin 2

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Benjamin Franklin 5

Franklin

Benjamín Franklin y la corriente del Golfo

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