El protagonista en la semilla de hoy es El Calendario Gregoriano, por ello presentamos una serie de videos dedicados a su historia y aplicación.
En 325, la Iglesia determinó que la Pascua sería el domingo siguiente al plenilunio posterior al equinoccio de primavera en el hemisferio norte (de otoño en el sur). Esto origino un desfase que en 1582 era de 10 días, y el equinoccio se fechó en 11 de marzo.
El desfase provenía del inexacto cómputo de días del año trópico; según el calendario juliano con un año bisiesto cada cuatro, consideraba que el año trópico tenía 365,25 días, la cifra correcta es 365,242189, 11 minutos adicionales por año que entre 325 y 1582 acumularon un error aproximadamente 10 días.
El calendario presentado por el Papa Gregorio XIII en 1582, atrasa cerca de 1/2 minuto cada año (aprox. 26 s c/año), por lo que requiere el ajuste de un día cada 3300 años. Para hacer coincidir el año con un número entero de días se requieren ajustes periódicos cada cierta cantidad de años, un día cada cuatro años, (regla general del bisiesto), pero esto tiene una excepción los años múltiplos de 100, que a su vez tenía otra excepción, la de los años múltiplos de 400, que sí eran bisiestos.
La Norma de año bisiesto quedo así, la duración básica del año es de 365 días; pero serán bisiestos (366 días) aquellos años cuyas dos últimas cifras son divisibles por 4, exceptuando los múltiplos de 100, de los que se exceptúan a su vez aquellos que también sean divisibles por 400. El calendario gregoriano ajusta a 365,2425 días la duración del año, lo que aún deja 0,000300926 días (26 segundos) de error. Error que se acumula hasta llegar a un día cada 3300 años.
¿No habrá un modo más sencillo de contar días?
Los estudiosos proponen que sería más prudente utilizar un calendario basado en ciclos de 13 lunas y 28 días perfectamente sincronizados cada mes. Un ciclo lunar tiene exactamente 28 días, cuatro semanas de 7 días, trece veces por año. Esto hace una suma de 364 días o 52 semanas perfectas. Lo que hace el ciclo lunar un estándar de medida perfecto. Al día 365, no se le considera un día de semana ni de luna, se llama “día fuera del tiempo” y corresponde a la fecha gregoriana 25 de Julio.
Algunos proponen que la mejor implementación sería lo que se llama el “Calendario Maya”, un sistema de sincronización de ciclos (de la tierra, el sol, planetas y galaxias) en una manera fractal y de base estándar o proporción matemática conocida como la “frecuencia 13:20”. Frecuencia 13:20 es una media de 260 unidades llamadas kines. Un kin puede ser un día, un mes o luna, un año, y así sucesivamente. Esta medida indica el punto para sincronizar con los otros 17 calendarios llamados sincronómetros, pues su objetivo es sincronizar, utilizados por los mayas, incluyendo el “Tun Uc” o calendario de 28 días (por los ciclos lunares).
En todo caso coinciden en que el calendario gregoriano no es un estandar de medida, pues las semanas no corresponden a la largura de los meses creando confusión en el inconsciente colectivo, con consecuencias inarmónicas e irracionales. Causando contradicciones internas que terminan en caos social.













