12 de Octubre: ¿celebrar o reflexionar?

La niña, la pinta y la santa mariaHoy con la masa crítica generada por el aniversario del “Descubrimiento de América” podemos separarnos, alejarnos para ver en perspectiva la realidad, no sólo desde el ángulo político, social y religioso, sino también desde el ángulo individual (como individuo) y personal (como persona).

Es difícil imaginar un mundo sin la expedición de Cristóbal Colón y toda la historia creada por el choque entre la cultura nativa de las Américas y la de los exploradores Europeos.

No se puede pensar que Colón fue el primero en pisar tierra firme en las Américas, los Vikingos visitaron lo que ahora es Canadá por años…se han encontrado reliquias egipcias en Centroamérica y cierta coherencia de estilos da a entender que los fenicios también visitaron Suramérica. Pero fue el puente tendido por las expediciones de ese 12 de Octubre que hizo al mundo más grande, estrechando lazos inquebrantables.

Hoy 12 de Octubre ¿fecha para celebrar o para reflexionar?

El 12 de Octubre es una fecha que genera confrontaciones, a raíz de las interpretaciones derivadas de vertientes historiográficas diferentes, que dan lugar a posturas heterogéneas respecto de su significado. Algunas están asociadas al genocidio, la represión y la aniquilación de numerosas comunidades autóctonas de Hispanoamérica, y a la imagen de una España brutal en sus métodos de conquista e intransigente en sus sistemas de evangelización; codiciosa de tesoros, indolente en la explotación de las riquezas naturales y proclives a la dominación brutal del hombre por el hombre. Otras se sustentan en la figura de una España imperial y católica, con una imponente tarea misional evangelizadora y educativa, que tornó en una unidad el actual espacio hispanoamericano…

En la América hispana fue Fray Bartolomé de las Casas quien relató los excesos e intentó conmover a la corona española. A los indios se les mantenía en la ignorancia y la servidumbre, se les envilecía moralmente, le embrutecían con el alcohol, le lanzaban a destruirse entre sí en espantosas guerras civiles y se les exterminaba en cacerías humanas. Muchos intelectuales latinoamericanos: Asturias, Arguedas, Mariátegui han comprendido este menoscabo de las culturas americanas y han defendido la noble tradición que fue atropellada por el expansionismo europeo. José Martí se lamentaba de «nuestras repúblicas dolorosas de América, levantadas entre las masas mudas de indios, al ruido de pelea del libro con el cirial».

La unificación de dos mundos que se desconocían entre sí significó la destrucción violenta de una civilización por otra.