Todos estamos compuestos de energía, somos todos diferentes vibraciones de la misma fuerza primordial que nos hace uno con el Universo.
Los sabios de la antigüedad entendían esto, por ello la búsqueda de “sintonía con la tierra” o la búsqueda del “tao” o la nirvana de ser “uno con todo”, la sincronización con la vibración universal formó parte de nuestro foco colectivo por milenios.
La corta memoria que tenemos como individuos, que apenas alcanza a ver unas pocas decenas de años, nos hace pensar que tenemos una imagen completa de nuestro objetivo como especie a pesar que tan solo vemos un destello de los últimos 40.000 años de sueños, emociones, aventuras, amores y desamores.
Así que no te dejes engañar pensando que tenemos las cosas entendidas, que conocemos los milagros del Universo simplemente porque tenemos telefonía celular y aviones… En ese sentido los maestros ancestrales estaban más avanzados que nosotros hoy, que apenas estamos re-descubriendo que hay más en la vida que la última moda de zapatos y los estados de cuenta. Hemos desbalanceado nuestras energías en la persecución de lo material, desajustado nuestro centro en la obsesión por lo cuantificable, pero no por mucho tiempo. Lo que pensamos en nuestra civilización moderna es tan solo el producto de los últimos 200 años, así que hoy, recuerda qué es energía y busca los secretos de los maestros ancestrales para re-calibrarte.
Como dice Fritz Perls nuestra SEMILLA de hoy “El hombre se trasciende a sí mismo únicamente por la vía de su verdadera naturaleza, jamás por medio de la ambición ni metas artificiales”.
Recomendaciones
– No endoses un problema que no te pertenece.
– Toma decisiones con verdadera Independencia.
– Busca quiénes son tus tiranos.
– ¿En qué peldaño de la pirámide de Maslow te encuentras?
– Observa lo que sucede sin involucrarte.
Antídotos
– Equilibra las cuatro energías.
– Ve la Película «Campo de Sueños».
Campo de sueños (Field of Dreams 1989), dirigida por Phil Alden Robinson y Nominada a tres Oscars de la Academia.
Sinopsis:
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El maizal ha sugerido la presencia del escritor Terence Mann (James Earl Jones) famoso escritor idealista de los años Sesenta para que cuente la historia y atraer a las personar a ver el juego de sus sueños.
Por el diamante que construye Ray, un impresionante estadio de beisbol, desfilarán grandes jugadores de todos los tiempos, especialmente “Descalzo” Joe Jackson “Shoesless Joe Jackson” (Ray Liotta), un famoso jugador de los Medias Negras de Chicago (grupo de los medias blancas de Chicago que en 1919 fue acusado de aceptar sobornos para perder varios partidos).
“Descalzo” Joe Jackson se acerca a Ray y le repite lo que dice la voz misteriosa, «Si lo construyes, él vendrá». Indicando con la mirada un jugador cerca del plato de home en el equipo actuando como receptor. El jugador se quita su máscara y Ray reconoce en el a su padre, John, como un hombre joven.
A instancias de su esposa, Ray presenta a John con su nieta, Karin, simplemente le presentaba como «John». Como su padre se dirige hacia los jardines, para dejar con el resto de los jugadores, Ray le pide lanzar la pelota, por último lo llamó «Papá» y les es difícil contener las lágrimas.
Con el siguiente juego, una larga fila de autos comienzan acercarse al campo de béisbol – personas que vienen a ver el partido de sus recuerdos.
Vamos al maizal de Iowa a ver con Ray y Terence el juego de beisbol que reaviva nuestro sueño infantil.













