Todos los días nos levantamos a atender nuestro día, algunos a trabajar, otros a buscar trabajo, muchos a ocuparse de sus familias o ir a la escuela.
Pero que tanto nos preguntamos: ¿En que nos estamos convirtiendo?
Las miles de cosas que hacemos en el año se acumulan, como pequeños granos de arena, para crear el terreno de nuestra vida; cada decisión, logro y acción nos va convirtiendo en una nueva persona.
Si actúas sin evaluar las consecuencias en largo plazo de tus acciones, no tendrás control de la persona en la que te convertirás, es por eso que es tan importante tener valores que funcionen como un ancla, un aviso de alerta que nos resuene cuándo decir “no”.
Recuerda hoy que no existe tal cosa como un “lapso momentáneo de ética”, los valores deben ser constantes y consistentes a lo largo de la vida, atendidos con rectitud y mantenidos con convicción… hoy te invitamos a re-descubrir tus valores, marcando con ellos un punto de inflexión en la vida que te asegure el futuro que deseas.
Recomendaciones
- Re-descubre tus valores
- Lee sobre los siete principios del código bushido.
- Recupera los valores perdidos.
Antídotos
- Toma infusiones de Ruda.
- Ve la película: El Ultimo Samurái.
La Luna Llena en Tauro representa la colonización, es por ello que la recomendación de hoy incluye estos elementos.
El Último Samurái (The Last Samurai 2003) un film dirigido por: Edward Zwick.
Sinopsis:
Huyendo de las batallas en Norteamérica, contra los indios y de secesión, El Capitán Nathan Algren (Tom Cruise) ha llegado al Japón.
El ecléctico Japón del joven Emperador Emperor Meiji (Shichinosuke Nakamura), es un país influenciado más por consejeros interesados en el enriquecimiento personal que en el nacional, entre ellos el infame Omura (Masato Harada).
Katsumoto (Ken Watanabe) es un maestro samurái y antiguo consejero del Emperador, él ha decidido ir contra el movimiento modernizador, que considera corrupto y negativo para el país y la gente que ama.
Contra los samuráis que en el pasado dedicaron sus vidas a servir al Emperador es que ha sido enviado el Capitán, pues aunque los tradicionales guerreros japoneses pelean con espadas y arcos, sus principios los convierten en enemigos peligrosos.
Un moderno ejército con cañones, carabinas y ametralladoras encabezan la nueva fuerza militar y se ha enviado a Algren, un experto en el combate, a entrenar y dirigir esta tropa contra los antiguos guerreros.
Fascinado por la cultura samurái y vapuleado por la inestable política nipona, el Capitán Algren es conminado a ir sobre “el enemigo”, el ejército samurái. Que gana la escaramuza por muchos factores y detiene a Algren en el hecho. Pese a ser capturado el Capitán se defiende con valentía y fiereza, matando a un samurái. Katsumoto admirado por su valor decide retenerlo vivo.
Enfrentado a la mujer de aquel samurái que mató en combate, Algren empieza a aprender la lengua japonesa para poder expresarle su arrepentimiento. Así empieza a comprender a esa gente, sus motivaciones y su modo de vida, encontrando allí la paz interior para olvidar sus penas.
El Capitán descubre que Katsumoto es un ser culto, abierto, admirable y de principios. Logra adiestrarse en la espada (Katana) demostrando la destreza en el Kendō. Taka la esposa del samurái, acepta el arrepentimiento ofrecido por Algren pues cree que tanto su fallecido marido como el solo cumplían con su deber. Algren cambia su opinión radicalmente y acaba por unirse a los samurái en su lucha.
Algren aprende a golpes que la cultura que desprecia tiene lo que él requiere alcanzar, la paz. Y como una cultura milenaria corrompida por lo moderno, un guerrero moderno esgrimiendo armas del pasado, una antigua tradición que se niega a ceder, un influenciado emperador que retoma el camino, la guerra, las nuevas costumbres contra tradición, el eclécticismo, y los vaivenes de los fenómenos políticos y sociales en un Japón del siglo XIX son síntomas del Nuevo Orden que se avecina.
Vivamos la historia de un hombre que ha perdido su familia, su motivación y hasta la fe recuperándolas al adquirir los valores del bushido, que lo transforman e inspiran a recobrar su honor y los valores internos a través de acciones consientes













