

El contacto Sol-Plutón añade un sentido de urgencia para el día, enfrentandonos con nuestros impulsos inconscientes. Sin embargo, frente a los reinos de la sombra nos ayuda a obtener el dominio sobre nuestros miedos a lo desconocido.
Por otro lado tenemos la cercania de la lluvia de Meteoros LEÓNIDAS1.
- Debido a que el radiante se ubica en la constelación de Leo, esta lluvia de meteoros de noviembre ( con el máximo hacia el día 17 de noviembre y ya observable unos dos días antes o después) es una de las más espectaculares. Los restos del cometa Temple-Tuttle proporcionan esta fantástica lluvia de meteoros; como el periodo de dicho cometa es de 33 años, cada este tiempo, asistimos a un pico en la intensidad de las Leónidas. La lluvia de 1998 fue memorable hasta 25.000 meteoros por hora. Vemos las luces surgir en la vecindad de la hoz de Leo y recorrer trayectorias considerables de bóveda celeste ↩













