El estado mental necesario para tener una idea es fascinante.
Primero, es difícil de alcanzar; considera que el cerebro está constantemente dando vueltas a concatenaciones entre ideas lógicas con ocasionales saltos de analogía casi imposibles de reproducir de manera consciente o voluntaria.
Además, contiene de manera intrínseca una trampa difícil de evitar: En los momentos de lucidez de una idea, todo parece claro, con piezas encajando como deben, lógica y analogía coinciden en la absoluta certeza de que todo tiene sentido. Pero así como vino ese instante, así también se irá, dejándote con la vaga memoria de una buena idea que no recuerdas con precisión sin una pizca del entendimiento… a menos que captures tu “insight” de alguna manera.
Existen muchos místicos que han afirmado que las ideas existen todas dentro del marco del inconsciente colectivo, explicando este extraño estado de lucidez como una coexistencia con el pensamiento global, descifrando las señales dejadas en el universo por una preocupación de escala masiva.
Hoy, intenta entrar en contacto con ese nivel colectivo de pensamiento, disparando a través de un ejercicio de “tormenta de ideas” todos los conceptos que entren en tu mente, elevando así tu frecuencia vibracional. ¡Pero recuerda anotar! que la inspiración es difícil de alcanzar pero fácil de perder.
Recomendaciones:
- Práctica dinámicas de Tormenta de Ideas
- Lleva contigo una libreta o un grabador para anotar las cosas cuando vengan a ti.
Antídotos
- Escucha la Frecuencia 528 Hz para la transformación y reparación del ADN y la 741 Hz para expandir la conciencia.
- Si tienes tu kit de Flores de Bach equilibra las energías:
- Agrimony: Alivia las obsesiones y la acumulación de miedos. Disminuye los tormentos internos.
Puedes consumir durante el día si no tienes la flor: toronja, naranja agria o limón. - Ve la Película: INCUBUS para hacer catarsis de las energías que están presentes en el colectivo con la cercanía del eclipse lunar activando el arquetipo de la muerte.
Incubus
Es uno de los primeros y quizá efímeros intentos de universalizar el séptimo arte norteamericano utilizando el esperanto como idioma, pues el director prohibió su doblaje a otro idioma. Y dándonos la perspectiva del mal como fuerza establecida y el bien como una forma rara, más bien perversa, de existencia.
Incubus (1966) del escritor y director de misterios y suspensos para televisión y cine Leslie Stevens.
Sinopsis: Kia (Allyson Ames) es un súcubo, un demonio en forma de mujer atractiva que seduce a los hombres, sobre todo a los sensibles. Se dedica a atraer a hombres a la muerte mediante el uso de sus hábitos pecaminosos e inclinaciones libertinas.


“Quiero encontrar un santo y segarle la vida, destruirle, colocar mi pie sobre su cuello bendito y hacerle gritar para oír sus alaridos, su llanto, y entonces empujarlo de derecho al infierno… ¡entonces yo seré un demonio, seré la hija favorita de Dios!”.
Amael (Eloise Hardt), hermana de Kira, más sabia y experimentada duda que los planes de esta última puedan realizarse y temen los efectos que sobre la joven e inexperta Kia tengan sus aventuras.
“Te lo advierto Kia, el hombre tranquilo, modesto, que no busca honores, ni recompensa alguna. Esa persona amable que sólo busca la paz, ¡ese hombre es un héroe!
En contra del consejo de su hermana Amael, Kia sale y busca un candidato para su reto, un hombre llamado Mark (William Shatner), es el elegido.
Mark es un joven soldado que ha enfrentado los horrores de la guerra y la muerte sin perder su bondad, está llevando a su hermana Arndis (Ann Atmar) al sitio de una fuente para ayudarla a recuperarse.
Pero las predicciones y temores de Amael se hacen realidad Kia y Mark se enamoran. Amael, testigo de cómo su hermana ha sido “corrompida por el bien”. Y recurre a un Íncubo, demonio masculino contraparte de los Subcubos, llamado interpretado por Milos Milos en busca de ayuda.
El íncubo se presenta con la hermana de Marc, Arndis y comienza la lucha entre el bien y el mal por las almas.
Un misterio en el misterio, la Wikipedia cuenta que:
“Cabe mencionar que las fatalidades acaecidas tras el rodaje de la película causan más terror que incluso la obra en sí. La actriz Ann Atmar (en el papel de Arndis) se suicidó poco después de la grabación. Tampoco Milos Milos (en el papel de Incubus) llegó a anciano: en 1966 mató a su novia y luego se suicidó. Eloise Hardt (Amael) atravesó una tragedia familiar: su hija fue raptada y luego asesinada. Incluso la propia película desapareció durante muchos años: la cinta original ya sea por error o accidente se quemó en un laboratorio y las copias existentes se habían perdido o estropeado. El productor Anthony Taylor buscó durante 30 años alguna copia, y en 1996 encontró una en el archivo de la Cinémathèque française, una productora parisina. A partir de esa última la película fue restaurada en 2001 y reeditada en DVD.”
Veamos una obra asociada por trama, por afinidad, por afición y por lo acontecido a este film con el lado más oscuro de la humanidad.













