El Velorio de San Juan
El 23 de junio se efectúa el Velorio de San Juan, ante los adornados altares de la imagen, en donde se canta y se baila toda la noche al ritmo del tambor. El 24 de junio se hace la conmemoración a San Juan Bautista. Este es uno de los santos que logra reunir más devotos .
En Venezuela, los festejos en honor a San Juan Bautista revisten singular importancia, desde la época colonial hasta el presente. La fecha establecida por la Iglesia para conmemorar al Santo coincide aproximadamente con el solsticio de invierno, ambas de gran trascendencia; en las que se reúnen diversas prácticas rituales paganas destinadas a avivar y/o conservar el brillo del sol, fuente principal de energía, reconocida y venerada por el hombre desde la antigüedad.
El 24 en la mañana, desde la casa en donde se encuentra San Juan, se hace el recorrido hacia la Iglesia y luego la misa en honor al santo se inicia el repique de los tambores nuevamente. las personas asisten tradicionalmente vestidas de rojo.
Los pescadores acostumbran hacer el Encuentro de Sanjuanes, transportan sus embarcaciones a San Juan y realizan una hermosa procesión marítima .
Esta que es una fecha en la que numerosas leyendas fantásticas son unánimes al decir período en el que se abren de par en par las invisibles puertas del «otro lado del espejo»: Esta noche se abre la puerta que nos introduce al conocimiento del futuro y a las dimensiones mágicas de la realidad. Es la noche en que los campos y las aguas son bendecidos por el Bautista. La noche y el amanecer, están dedicados a San Juan en un esfuerzo por cristianizar las numerosas fuerzas que se manifiestan en esta mágica jornada, en la que todas las sociedades tradicionales de Europa ponen en marcha numerosos rituales de antiguo origen y profunda funcionalidad cultural. La fiesta no es específica de localidades concretas, sino que se extiende por toda Europa con diversas variantes[1]. Un personaje símbolo de la cristiandad y un astro presiden la celebración. Por una parte el Sol que, según la tradición popular, sale bailando al amanecer del día 24. Por otra parte el santo de la fecha, San Juan, encargado de dotar de sacralidad a la fiesta, pero que no ocupa lugar central en los rituales.
[1] los tesoros se remueven en las entrañas de la Tierra y las losas que los ocultan dejan al descubierto parte del mismo para que algún pobre mortal deje de ser, al menos, pobre; el rocío cura ciento y una enfermedades los helechos florecen al dar las doce campanadas… En definitiva, la atmósfera se carga de un aliento sobrenatural que impregna cada lugar mágico del planeta y es el momento propicio para estremecernos, ilusionarnos y narrar a nuestros hijos, nietos o amigos toda clase de cuentos y anécdotas sanjuaneras que nos sepamos













