Revisando las velas: El poder de la auto-auditoria.

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    ¡oooh mira eso!La irresponsabilidad puede ser una adicción tan fuerte como las drogas y el alcohol, la serie de artículos Irresponsables Anónimos tratan sobre 12 pasos para vencer el hábito de incumplir tus promesas, éste es el séptimo paso y trata de ver las cosas desde otro punto de vista, siendo observador de tu propia vida. Puedes ver el listado de cada paso con enlaces a cada artículo pulsando aquí.

    Impulsarle a ser observador en su vida parece anatema a todo lo que he plasmado durante el último mes y medio, pero no siempre se debe tener el rol de protagonista, existen momentos singulares en los que nos beneficiaria más una óptica diferente.

    Durante los pasos anteriores, se han establecido dos tipos principales de pensamiento: El organizador/planificador y el hacedor. En eso radica la clave de conseguir la responsabilidad, al poder desligar un proceso del otro le daremos la oportunidad a nuestro sistema de adaptarse con mayor flexibilidad ante la marea de tareas.

    Pero hace falta un rol más, una “tercera opinión” objetiva sobre la manera en la que se hacen las cosas, porque sin nadie al mando las cosas simplemente volverán a su estado natural.

    Es imposible tener una visión objetiva de una situación en la cual estas inmerso, es como tratar de ver la fachada de un edifico estando encerrado en un cuarto. Para poder brindar el análisis necesario es imperante primero salir de la situación en la que se encuentra y ver las cosas con otra panorámica: Ese es el poder de la auto-auditoría.

    El ejercicio que se debe hacer es un poco más blando que los demás, no requiere de complejas listas ni pasos predefinidos, pero si requiere de valentía y la voluntad de reconocer algunas verdades un poco difíciles sobre nuestras vidas.

    Lo que debe hacer durante esta semana es sencillo, simplemente tómese dos horas de un día para no hacer nada. Regálese éste tiempo y utilícelo para observar como un visitante.

    Yo recomendaría tomar el entorno que le genera la mayor cantidad de estrés, por ejemplo:

    En el trabajo: vaya al sitio donde hace la mayor cantidad de trabajo, ponga su celular en silencio y descuelgue el teléfono, notifique a sus compañeros que debe atender una situación delicada con un cliente, o un reporte urgente, cualquier cosa basta y tenga el tiempo para reflexionar.  Ahora póngase a observar su escritorio, las gavetas, los estantes, las carpetas en el computador, los correos en la bandeja de entrada, los post-its pegados en la oficina… No se preocupe por hacer nada con ellos, tan solo observe… y ahora piense en las cosas que hizo en la semana, que cosas funcionaron y cuáles no, que pudo entregar y donde se retrasó.

    Cuando queden 15 minutos,  tome una hoja y un lápiz y escriba que cosas funcionan y que cosas no, para durante la semana ocuparse de hacer los cambios pertinentes a su forma de trabajo.

    Éste mismo ejercicio lo puede realizar en cualquier entorno, lo importante es la idea fundamental de lo que se quiere lograr: Un tiempo para observar y pensar.

    Parece mentira, pero en el ritmo caótico de nuestras vidas son muy pocas las oportunidades que tenemos para realmente reflexionar sobre lo que hacemos, la mayor cantidad del tiempo simplemente actuamos de manera reactiva. Cuando nos damos cuenta de donde estamos parados, han pasado 5 años y está haciendo algo que ya no le trae alegría.  No necesariamente tiene que pasar todo ese tiempo para darse cuenta cuando es necesario un cambio, con tan solo un período del 1% de su semana, podrá conseguir a tiempo ideas con el potencial de cambiar el 100% de su vida.

    Muchos me han dicho que mis nociones de trabajo son un poco utópicas, y lo reconozco con orgullo. El que una utopía sea inalcanzable no significa que debemos dejar de intentar, abandonar la búsqueda eterna de la perfección es perder el sentido del arte en nuestras vidas, y eso es una verdadera tragedia.

    Aun así, hay que reconocer que hay días en los que ningún sistema sirve, el caos es demasiado para intentar cualquier esfuerzo, la semana que viene hablaremos sobre qué hacer en esos días en los que nada quiere salir bien.

    Por ahora, regálese su tiempo para observar, me encantaría que comparta con nosotros sus observaciones, como siempre, está abierta el área de comentarios y estoy atento al twitter (@alexmrv)