Las energías del Universo están siendo removidas por un enfrentamiento mitológico entre padre e hijo (Saturno y Júpiter) y hoy se ven potenciadas por la participación del Sol y Plutón.
La clave está en poner los pies bien puestos en la tierra… no te dejes arrastrar por las circunstancias (ser efecto), al contrario se tú quien las arrastra a ellas (ser causa).
Para ello hoy en Cocinando con los Dioses quiero invitarlos a concientizar esta energía que está activa por vibración y solo al estar “Presentes” podremos evadirla. Afortunadamente el acto de alimentar nuestro cuerpo puede ayudarnos a elevar nuestra frecuencia y contemplar en perspectiva las situaciones que nos rodean.
Para ello nada mejor que trabajar los 4 elementos, ellos están presentes en nuestro cuerpo, en los alimentos y hasta en las actividades que realizamos, son un ingrediente fundamental para encontrar el equilibrio ideal… veamos cómo podemos alimentarnos de los tres alimentos vitales según los 4 elementos.
Los tres alimentos vitales:


Prepara una receta a base de yuca como el casabe…
Para conectar con el elemento aire te recomiendo tomar de un alto árbol un fruto, como el aguacate, o un alimento producto de animales voladores como la miel, o simplemente un alimento echo a base de claras de huevo batidas.
El elemento agua lo conseguiremos en las frutas, ellas son las reinas en cuanto a contenido de agua se refiere, también vegetales como las lechugas o los tomates podrían funcionar.
Y finalmente el elemento fuego, que lo lograrás con un poco de pimienta, picante o jengibre.
Líquido: Toma cuatro bebidas durante el día que definan los cuatro elementos, ejemplos:
- Elemento Aire: Debe contener burbujas, como la soda, el agua viva u oxigenada, champagne.
- Elemento Agua: Jugo de frutas o agua pura
- Elemento Tierra: Café, vino tinto añejo.
- Elemento Fuego: Licores, bebidas aromáticas como las infusiones de jengibre.
Aire: La meditación y la respiración son actividades que están estrechamente ligadas; desde hoy y por los próximos tres días realizaremos un especial para alimentarnos del aire según los cuatro elementos.
Iniciaremos con la meditación de la Tierra para mantener la presencia y el “Centro” durante el día:
Mira hacia el Norte ayudándote a ubicarlo con una brújula si es posible, de lo contrario hazlo según las coordenadas de tu país o ciudad. Ánclate y céntrate. Siente tus huesos, tu esqueleto, la solidez de tu cuerpo. Sé consciente de tu carne, de todo lo que puede ser tocado y sentido. Siente el tirón de la gravedad, tu propio peso, tu atracción hacia la Tierra, que es el cuerpo de la Diosa. Eres un rasgo distintivo natural, una montaña en movimiento. Fúndete con todo lo que proviene de la Tierra: césped, árboles, granos, frutas, flores, animales, metales y piedras preciosas. Vuelve al polvo, al abono, al barro. Di: «¡Salve, Belili, Madre de las Montañas!».
Fuentes consultadas: Wikipedia.org; foro.ekiria.net
















