

El Amaranto
Se trata de una legendaria planta, con más de 5000 años de historia, utilizada antiguamente en las ceremonias rituales. Era uno de los cultivos básicos que recibían los antiguos aztecas como tributo.
El Amaranto es tomado por muchas culturas como “símbolo de la inmortalidad”. Curiosamente las flores del amaranto de cualquier especie después de cortadas duran mucho tiempo y no pierden el color, asumen un aspecto más delicado y bonito que cuando están vivas, razón por la cual era utilizada antiguamente para adornar las tumbas y simbolizaban la inmortalidad.
Se ha comprobado científicamente que estas poderosas semillas aportan importantes nutrientes para el buen funcionamiento de las neuronas, siendo de los cereales con mayor contenido de proteína (16 a 19%), además de un delicioso ingrediente.
Según Manuel Soriano, científico del Instituto de Química de la UNAM, el amaranto contiene un aminoácido aromático que actúa como un estimulante del cerebro, y que puede ser beneficioso para las personas que sufran depresiones.
El amaranto está presente en la dieta de los mexicanos que lo consumen como un dulce, popularmente llamado “alegría”, y también se producen pastas para sopas y ensaladas a partir de la semilla.
Pastel de Amaranto
- ¼ kg. de harina de amaranto
- 3 cdas. de polvo para hornear.
- ¼ kg. de harina de trigo .
- 1 taza de leche.
- ½ kg. de mantequilla 5 huevos.
- 400 g. de azúcar morena.
- Nueces o pasas.
Preparación:
Pon la mantequilla a derretir y retírala; agrégale las yemas y el azúcar, bate hasta que tenga consistencia cremosa. Cierne las harinas y el polvo de hornear e incorpora las claras batidas a punto de turrón.
Sigue trabajando, agrega la leche, bate todo perfectamente. Por último, agrega nueces o pasas. Engrasa un molde y hornea de 30 a 35 min. a fuego regular.
Receta: biomanantial.com
Imágenes: glu-fri.blogspot.com; superateatimismo.com

















